¿Cómo abrir un cajón con llave? ¿Cuántos de nosotros no tenemos algún cajón con llave? Ponemos nuestros pequeños o grandes tesoros lugares que consideramos seguros porque queremos manterlos lo más protegidos posibles. Algo realmente inteligente.

El problema radica en que siendo honestos ¿a cuántos de nosotros no hemos pedido esa llave y luego no encontramos cómo abrir el cajón? En una situación muy común, y desafortunadamente muy recurrente para algunos.

Así que todos aquellos tesoros al final deben ser sacados a la fuerza. Bien sea destruyendo el cajón o forzando la cerradura. Aquí comienza otro problema, y que no todos, o mejor dicho muy pocos saben hacer esta (no tan) noble tarea. Por ello te dejamos estos métodos para que logres recuperar tus objetos valiosos sin recurrir a la violencia.

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Métodos para  abrir un cajón con llave

Lo primero que debes tener en cuenta es que no todos los métodos funcionan con todas las cerraduras ya que influyen factores como su mecanismo, calidad, su complejidad o incluso el estado en el que se encuentre.

Así que si no funciona alguno de los que aquí te presentamos solo debes seguir buscando hasta encontrar el correcto.

1. Ganzúa con horquillas

Aunque no lo creas las horquillas para el cabello son ideales para este tipo de trabajos siempre y cuando sean cerraduras básicas o antiguas. Es decir, cuyo nivel de complejidad sea más bien leve.  Esto se debe a que son muy delgadas y fáciles de manipular.

Lo primero que debes hacer es tomar 2 horquillas y retirarles el plástico que recubre así como la bolita que se encuentra en cada uno de sus extremos. La primera horquilla se convertirá en la llave de tensión, para ello debe ser doblada en forma de “L”. La segunda, en la ganzúa. Esta deberás separarla en extremos de 90 grados dejando uno de sus lados (la punta) doblalo hacía afuera unos 0.5 mm.

Con ambas piezas listas ahora introduce la llave de tensión (horquilla número 1) en la parte inferior del orificio de la cerradura manteniendo un poco de presión. Luego introduce la ganzúa (horquilla número 2) por encima de la llave de tensión por la punta levantada. Ahora, sin dejar de ejercer presión, poco a poco lenvantaras cada uno de los pistones hasta que queden alineados. Cuanto todos estén desbloqueados usa la lleve de tensión en el sentido contrario a la apertura normal de la cerradura como harías con la lleve original.

2. Alambre

Este es un método que va más hacía la improvisación. Solo necesitas de un alambre no tan fino de aproximadamente unos 20 centimetros.

Procede a doblar el alambre por la mitad para que pueda simular una llave y como si de una se tratara, ve a la cerradura y realiza movimientos hacia el lado en que debería abrir la llave normalmente.

Es un proceso bastante tedioso y puede que no salga a la primera. Si el alambre pierde su forma sólo vuelve a crear uno y sigue intentando.

También puedes recurrir como última opción a taladrar la cerradura, pero debes tener en cuenta que esto la dejará inservible.