Lipoescultura

¿Qué es la lipoescultura?

 

La lipoescultura implica la combinación de técnicas de liposucción y liposucción. La lipoescultura utiliza el exceso de grasa extraída de alguna otra región del cuerpo a través de la propia liposucción del paciente para “esculpir” el cuerpo, con el fin de rellenar, aumentar y modelar las estructuras flácidas, depresiones o áreas con poco tejido graso.

Cómo se realiza la cirugía

En primer lugar, se infiltra la solución de Klein, compuesta de solución salina y adrenalina, para reducir las posibilidades de hemorragia y, en consecuencia, de trauma quirúrgico. Las cánulas de liposucción se introducen a través de la piel y llegan al tejido adiposo (capa que llega justo después de la piel), desde donde aspiran -a través de un sistema de vacío- la grasa localizada. Los puntos en los que se insertan las cánulas varían según la anatomía del paciente y la técnica utilizada por el cirujano.

La liposucción se puede realizar con anestesia general, epidural o local, dependiendo de la cantidad de regiones a las que se aproxime. Si la anestesia es general, existe la necesidad de intubación orotraqueal y el uso de dispositivos que ayuden a respirar. En general, las cicatrices de la liposucción miden alrededor de medio centímetro, pero pueden llegar a ser casi imperceptibles con el tiempo y no causan molestias.

“Luego la grasa es tratada – la remoción de células de grasa rotas, sangre y anestesia – y la grasa es injertada en un nuevo lugar”, explica el cirujano plástico Eduardo Andrade Filho, de Espaço Cariz, en Campinas (SP). “El injerto se coloca a través de jeringas finas en el lugar deseado, dando volumen y nueva forma al lugar”. El procedimiento quirúrgico dura, en promedio, dos horas.

Médicos que pueden realizar esta cirugía

El cirujano plástico André Eyler, miembro de la Sociedad Brasileña de Cirugía Plástica, explica que legalmente todos los médicos pueden realizar la lipoescultura. Sin embargo, se recomienda que el paciente busque un cirujano plástico, un profesional que sea capaz de realizar la técnica, que tenga la formación y preparación adecuada, es decir, la especialidad en cirugía plástica.

Partes del cuerpo que pueden ser sometidas a lipoescultura

 

La liposucción se puede realizar en cualquier región con grasa localizada. “Al principio, la grasa puede ser injertada en cualquier parte, las áreas de mayor demanda para la aplicación de grasa son los glúteos, la cara, las manos y los senos”, explica André Eyler. El especialista explica que es posible injertar la grasa liposuccionada en diferentes regiones del cuerpo en un solo procedimiento, sin embargo, se debe tener cuidado de no aumentar excesivamente el tiempo de la cirugía.

Si el paciente decide tratar diferentes áreas en diferentes cirugías, será necesario un intervalo mínimo de un mes entre cirugías. Si el paciente desea tratar la misma zona, es necesario un intervalo de al menos seis meses hasta que desaparezca la inflamación de la región.

 

Mejores resultados de la lipoescultura

Según André Eyler, la lipoenxertia facial tiene resultados más impactantes, seguida del rejuvenecimiento de las manos y el agrandamiento de los glúteos.

Según el cirujano plástico Eduardo, los mejores resultados ocurren cuando la grasa localizada se encuentra bajo una región de la piel de buena elasticidad y sin exceso. Los locales de grasa localizada, pero con un aumento de la flacidez de la piel, deben ir acompañados de la eliminación de la piel local.

Cantidad de grasa extraída

André Eyler explica que la cantidad de grasa extraída depende del biotipo de cada paciente y, por lo tanto, es muy variable. La cantidad máxima extraída es de hasta el 7% del peso corporal en el cirujano húmedo (se realiza con infusión de solución que reduce el sangrado y la anestesia de la región) y el 5% en cirugía seca (sin infusión de la solución), de acuerdo con las normas del Consejo Federal de Medicina.

Indicaciones de la lipoescultura

La lipoescultura está indicada para pacientes con acumulación localizada de grasa y zonas que necesitan ser rellenadas por falta de tejido graso. “Es preferible que estas personas estén dentro del peso normal, generando resultados más satisfactorios”, explica André Eyler.

Contraindicación para la lipoescultura

Las patologías previas, tales como cardiopatías, alteraciones pulmonares, diabetes, hipertensión, anemia, entre otras, no son controladas, lo que hace que el procedimiento sea riesgoso. En el caso específico de la diabetes no controlada, puede afectar el proceso de curación. “Esta patología puede llevar a la obstrucción parcial o total de los vasos sanguíneos, lo que perjudica la oxigenación de los tejidos y, en consecuencia, la formación de colágeno y fibras elásticas”, explica el cirujano plástico Márcio Castan, miembro de la Sociedad Brasileña de Cirugía Plástica. Aún así, se sabe que la mayoría de los pacientes diabéticos son portadores de enfermedades arteriales, con mayor cancillería.

“Este procedimiento debe ser realizado en pacientes con acumulación localizada de grasa y no visto como un tratamiento de adelgazamiento, ya que la liposucción no debe remover más del 7% del peso corporal, es decir, si el paciente pesa 60 kg, no se debe realizar una liposucción de más de 4200 ml”, explica Márcio Castan. En general, aquellos que no deben ser sometidos a lipoescultura son pacientes que están pensando en este procedimiento como una medida de pérdida de peso. Las alteraciones psicológicas, como la depresión o algún dimorfismo corporal, como por ejemplo la anorexia, también contraindican la lipoescultura.

Cuidados prequirúrgicos

Todas y cada una de las cirugías deben ir precedidas de algunos detalles. Estos detalles consisten principalmente en una indicación correcta de la cirugía a realizar, una aclaración al paciente o a su tutor legal sobre las posibilidades de resultados y los riesgos existentes de un procedimiento quirúrgico/anestésico y un preoperatorio con los exámenes pertinentes para cada caso.

 

Incluso antes de la cirugía, el paciente debe, si es posible, seguir algunas medidas como la suspensión de algunos medicamentos que puedan dañar el acto operatorio, como por ejemplo, píldoras que contengan ácido acetilsalicílico -que alteren la coagulación de la sangre-, entre otros, recordando siempre que cualquier medicamento que se esté utilizando debe ser de la ciencia del cirujano. La píldora anticonceptiva debe interrumpirse, si es posible, con un mes de anticipación, ya que los estudios indican su potencial tromboembólico.

Se debe suspender el hábito de fumar con 30 a 60 días de anticipación, ya que existe una interferencia directa en la curación. En cuanto a los alimentos, hay algunos alimentos que deben evitarse mediante la interferencia en el sangrado, como el ajo y el castaño de indias.

Es fundamental que el paciente informe al médico sobre cualquier tipo de infección en los días previos al procedimiento, ya que la principal fuente de infección quirúrgica es el propio paciente.

Exámenes previos a la lipoescultura

 

En general, se requieren exámenes de laboratorio, como un conteo sanguíneo completo (CSC). En particular, se evaluará la presencia de anemia, infección y cambios en el recuento de plaquetas. Se considera prudente solicitar las dosis de sodio, potasio, urea y creatinina para evaluar la función renal. También se solicita un coagulograma completo para verificar si existe algún trastorno de coagulación sanguínea.

Después de cierta edad es aconsejable solicitar glicemia en ayunas para evaluar si el paciente tiene diabetes. En algunos casos puede ser necesario solicitar un análisis de orina común con urocultivo, con el cual es posible diagnosticar una infección urinaria.

Para los pacientes mayores, se necesitan otros exámenes, como un electrocardiograma y una radiografía de tórax para evaluar la función cardíaca y pulmonar. Es una opción solicitar beta-HCG para mujeres en edad fértil, para descartar la posibilidad de embarazo.

También hay algunas pruebas que son específicas para cada cirugía. En el caso de la lipoescultura, la ecografía total abdominal y la ecografía de la pared abdominal pueden detectar hernias y patologías intraabdominales que pueden causar confusión en un eventual diagnóstico quirúrgico. “Por ejemplo, si el cirujano plástico realiza una liposucción de abdomen y no sabe que el paciente tiene cálculos biliares, el cólico abdominal en el postoperatorio puede inducir a creer en alguna violación de la cavidad por liposucción”, explica Márcio Castan. “Es prudente solicitar exámenes específicos de acuerdo a las patologías preexistentes del paciente, para saber si la patología está bajo control y si el paciente puede o no ser sometido al procedimiento quirúrgico.

Duración de la estancia hospitalaria

Generalmente, la lipoescultura no requiere hospitalización, es decir, el paciente puede irse a casa después de pasar un período en una sala de recuperación post-anestésica, permaneciendo en el hospital de 12 a 24 horas. Aun así, dicha cirugía debe realizarse en un entorno hospitalario, siempre velando por la total seguridad del establecimiento.

Postoperatorio de lipoescultura

Hasta que se alcanza el resultado deseado, el paciente se enfrenta a varias fases. Así, los edemas (hinchazón), “manchas” de acumulación de sangre en el tejido subcutáneo, hipersensibilidad de algunas zonas, insensibilidad de otras, son comunes a todos los pacientes. Algunos pacientes presentarán estos fenómenos con mayor o menor intensidad que otros y se resolverán, en general, en aproximadamente 21 días. Un corto período de insatisfacción puede ocurrir en los primeros días, debido al aspecto transitorio, generalmente proveniente de la ansiedad de llegar al resultado final tan pronto como sea posible.

Cinturón de Moldeo

El uso del cinturón postoperatorio, o moldeador, está indicado por algunos médicos y no por otros. El moldeador puede jugar un papel importante en el resultado final de la lipoescultura, pero no es una garantía de satisfacción del resultado. Ayudará a “comprimir y reposicionar” el tejido desprendido con la liposucción hasta el lugar donde debe permanecer. El uso del cinturón postoperatorio es constante, retirándose sólo para el baño, durante los primeros 30-45 días.

Medicación postoperatoria

Como con cualquier período postoperatorio, la mayor preocupación es el dolor y las posibles infecciones. Luego en este período se indica el uso de analgésicos, dependiendo del grado de dolor que presente el paciente, y antibióticos para prevenir infecciones. Sigue siendo prudente evaluar los riesgos individuales de la tromboembolia. Para los pacientes con mayor riesgo, es posible utilizar medicamentos anticoagulantes en el período postoperatorio.

Ejercicios físicos

Las caminatas progresivas, según la voluntad de hacerlo, son totalmente gratuitas, pero la actividad física, en general, debe ser evitada por un período de 21 a 30 días, variando desde la forma en que el paciente responderá a la cirugía y la cantidad de grasa que fue removida.

Riesgos relacionados con la lipoescultura

Como cualquier procedimiento quirúrgico, la lipoescultura también está sujeta a eventuales complicaciones. “Estas complicaciones pueden ir desde complicaciones leves como hinchazón prolongada, seroma (que es la acumulación de líquido en el espacio que fue creado por la liposucción), infecciones hasta complicaciones más graves que van desde necrosis de la piel o grasa injertada, que puede llevar a un absceso, hasta perforaciones de las vísceras y embolias pulmonares”.

Las complicaciones específicas de la lipoescultura suelen estar relacionadas con el resultado insatisfactorio que se puede obtener, como:

  • Irregularidades (piel arrugada, ondulada, irregular);
  • Problema de base, como depresiones o deformidades, no resuelto;
  • Hipercorrección del problema subyacente (por ejemplo, si los glúteos se agrandan más de lo esperado)

Se sabe que la lipoescultura salió mal cuando después del período de adaptación del organismo al trauma quirúrgico, el resultado no fue inicialmente idealizado y proyectado.

 

Tratamientos post-quirúrgicos

El drenaje linfático ayuda a reducir la hinchazón, previene la acumulación de líquido en el espacio creado por la liposucción (seroma), activa la circulación sanguínea y alivia el dolor. Aún así, a través del drenaje linfático manual o con dispositivos, es posible ayudar en la remoción de hematomas, acelerar el proceso de curación y recuperación postoperatoria, así como minimizar las ondulaciones, irregularidades y prevenir la aparición de fibrosis que eventualmente puedan aparecer en el postoperatorio.

“El drenaje linfático debe ser realizado de manera que estimule la circulación linfática general: en el área operada, debe ser más detallado y dirigido, de manera lenta y delicada para reducir el proceso inflamatorio causado por la cirugía”, explica el cirujano plástico Márcio Castan.

Comprobar antes de la consulta

El médico que usted va a consultar debe estar registrado en el Consejo Federal de Medicina (CFM), es posible hacer esta verificación en el sitio web de la institución.

  • El profesional debe ser miembro de la Sociedad Brasileña de Cirugía Plástica. Otras instituciones no evalúan la formación y experiencia de los profesionales en esta área.
  • La cirugía debe realizarse en un hospital que tenga acreditación para realizar cirugías de tamaño mediano. Comuníquese con el hospital para verificar
  • Hable con alguien que ya se halla sometido a la cirugía con el mismo médico y averigüe sobre el procedimiento y los resultados.

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