Existen distintas terapias para el corazón que implican la utilización de choques eléctricos, en este artículo hablaremos de la cardioversión eléctrica, todo lo que necesitas saber sobre este procedimiento y más, si te interesa continua leyendo este artículo.

¿Qué es la cardioversión eléctrica? Relación con la desfibrilación.  

La cardioversión eléctrica también llamada chokus electron es una especie de terapia que se basa en aplicar choques eléctricos continuos y sincronizados de corriente alterna de manera transtorácica que ayuda en la reversión de diferentes tipos de arritmias cardíacas con excepción de la fibrilación ventricular inestable, esto es una aceleración mortal de las palpitaciones del corazón que tiene como origen los ventrículos.

Este choque eléctrico se regulariza de acuerdo a actividad eléctrica normal del corazón. Este es un método que se puede utilizar tanto en emergencia como de manera electiva y planificada, esto depende si la situación expone de manera vital a la persona.

Este proceso tiene una elevada eficacia y es de aplicación sencilla gracias a esto se ha expandido su utilización en todos los centros clínicos. La cardioversíon eléctrica es utilizada para que los ritmos cardíacos que están alterados vuelvan a su estado natural y normal.

Los paciente tienen frecuentemente una buena tolerancia a este procedimiento sin embargo también puede implicar algunas complicaciones y tener ciertos riesgos, por esa razón es importante que la cardioversíon eléctrica sea realizada por un equipo médico y de enfermería capacitado para esto y aunque es un proceso medico es realmente importante que el equipo de enfermería actué correctamente otorgando la asistencia necesaria durante la aplicación de la técnica al igual que durante los cuidados pre y post procedimiento, es decir antes y después del mismo.

Este procedimiento se lleva a cabo enviando los choques eléctricos unidos con la onda R correspondiente al electrocardiograma por medio de dos electrodos que se adhieran por medio de adhesivo o en su defecto gracias a unas palas correspondientes a un desfibrilador que sean ubicadas en la superficie de la pared del tórax de la persona.

Posterior a esto el choque o energía eléctrica será administrado en el momento en el que tenga lugar la sístole para que de esta manera se pueda evitar una descarga eléctrica al corazón durante su momento más vulnerable y débil en el ciclo cardíaco, este se abre lugar desde sesenta a ochenta milisegundos anterior a la cúspide o elevación máxima de la onda T, hasta veinte o treinta milisegundos posteriores.

La cardioversíon eléctrica se hace con el fin de que la arritmia cardíaca pase a ser un ritmo sinusal, así el corazón tendrá una despolarización total para que de esta manera el nodo sinusal pueda cumplir nuevamente con su trabajo de marcapasos fisiológico.

Un punto importante a resaltar es que debe existir una sincronización junto a la onda R puesto que si esto no es así y la descarga eléctrica se hace durante el momento en el que se da la onda T el paciente corre el riesgo de sufrir taquicardia ventricular o fibrilación de los ventrículos.

La diferencia entre la cardioversión eléctrica y la desfibrilación es que la primera es una medida que se lleva a cabo cuando el paciente continua consciente aunque su gravedad sea avanzada, en cambio el otro procedimiento se puede utilizar cuando se da un paro cardiorrespiratorio, es decir que el paciente se encontrara inconsciente y presentara una fibrilación ventricular o una taquicardia ventricular, el paciente no contara con pulso y se realizará la desfibrilación para restaurar el mismo, si no se trata el paciente puede morir.

Indicaciones

Es importante tomar en cuenta que la cardioversíon eléctrica siempre será realizada por un equipo capacitado, es necesario el uso de un desfibrilador manual para de esta manera mantener descargas sincronizadas a la onda R y aunque la situación del paciente sea critica este aún puede encontrarse consiente por lo tanto será necesaria la utilización de anestesia o sedación.

Este método es bastante efectivo para la restauración inmediata de los ritmos cardíacos, ayudando a que la condición de emergencia pueda mejorar en algún porcentaje, es necesario siempre tener las precauciones debidas con este procedimiento para que sea totalmente seguro y traiga riesgos al paciente.

La cardioversíon eléctrica se puede indicar de dos maneras o en dos situaciones diferentes, como una medida de emergencia si las arritmias vienen asociadas a algún daño,  inestabilidad o compromiso a nivel hemodinámico o como un procedimiento planificado y electivo en caso de que el padecimiento no sea totalmente urgente o si los medicamentos no cumplen con su función para combatir estas condiciones, los casos en los que se indica la cardioversión eléctrica son los siguientes:

Emergencia: como ya se mencionó en los casos en los que la hemodinámica se vea comprometida al presentar la arritmia, antes de iniciar este proceso es importante suministrar diazepam IV.

Algunas de estas situaciones son en caso de:

  • Mala perfusión.
  • Taquicardias que impliquen síntomas mucho más severos y que su frecuencia supere los 150 latidos por minuto.
  • Hipotensión a nivel arterial sintomática.
  • Antes de transcurridas 48 horas de una fibrilación auricular que tenga una respuesta a nivel de los ventrículos rápida y cuente con infarto agudo al miocardio, angina o insuficiencia del corazón que no pueda ser tratado por medio de medicamentos porque no tenga una respuesta rápida.
  • Congestión venosa.
  • Taquicardia en los ventrículos con pulso.
  • Taquicardia de QRS ancho y que se sospeche de la existencia de cardiopatía, cuando se cree que tiene origen en los ventrículos puesto que pueden haber otras anomalías que tengan un resultado de QRS ancho.
  • Taquicardia a nivel de aurículas, estas son supraventriculares y superan una frecuencia cardíaca de 100 latidos por minuto.

Electiva: por otra parte también se puede estudiar de una manera más detenida cuales son los beneficios o contras de la realización del procedimiento tomando también en cuenta la opción de la cardioversión por vía farmacológica.

Los casos en los que se puede tomar esta medida electivamente son:

  • Cuando existe un aleteo auricular constante.
  • Si se da una fibrilación a nivel de las aurículas constante o que cuente con síntomas que persistan, en estos casos se estudia esta opción para poder establecer un ritmo sinusal de manera más rápida.
  • Si se da una taquicardia a nivel ventricular que tenga una estabilidad hemodinámica, en este caso el corazón tiene una secuencia de tres o más latidos contando con una frecuencia de las de 100 latidos por minuto, se origina debajo del haz de Hiss y se considera sostenida si su duración es de 30 minutos o más, por otra parte la que tiene un duración inferior se le llama no sostenida.

Contraindicaciones

Algunos casos en los que no se recomienda la utilización de la cardioversión eléctrica son:

  • Si existe una taquicardia inestable que inicie y termine repetidamente de forma espontánea y produzca síntomas graves.
  • Si se da una fibrilación de nivel auricular que inicie repentinamente y tenga una autolimitación, a esto se le llama fibrilación auricular paroxística y sus episodios duran poco tiempo.
  • Si la arritmia se debe a una intoxicación digitálica.
  • Cuando existe una fibrilación auricular con una inadecuada anticoagulación, sin embargo la coagulación no es necesaria antes de que transcurran las primeras 48 horas puesto que el tiempo no he sido suficiente para formar estos coágulos en las aurículas.

  • Si existe una taquiarritmia que tenga origen sinusal.
  • En caso de hipopotasemia.
  • Si la fibrilación auricular ha evolucionado de una manera lenta por más de dos años.
  • En caso de que la fibrilación de las aurículas reincida repetidas veces posterior a las cardioversiones ya realizadas y aun cuando se aplica tratamiento profiláctico farmacológico.
  • En el caso de la aparición de embolia o ictus en fase aguda.
  • Si existe una dilatación considerable en la aurícula izquierda.

Cardioversión eléctrica externa: procedimiento, preparación y cuidados

Es necesario preparar el material que será utilizado, estos son:

  • Un monitor que tenga esfigmomanómetro, registro electrocardiográfico y pulsioxímetro.
  • El desfibrilador que tenga modalidad para la cardioversíon eléctrica.
  • Los materiales que se utilizan para tomar una vía intravenosa periférica.
  • Gel conductor así como electrodos adhesivos.
  • Cánulas nasales y oxigenoterapia incluyendo mascarillas faciales que suministren oxígeno al paciente.
  • Un sistema previamente preparado de aspiración.
  • Bolsa manual de reanimación autoinflable que tenga reservorio y se encuentre conectada a un caudalímetro de oxígeno para que pueda administrar una FiO2 del 100%.
  • Materiales de intubación y parada cardio-respiratoria.
  • Guantes.
  • Medicamentos que sean necesarios tanto para la sedación como para otras medidas, como por ejemplo el propofol al 1%, adrenalina, atropina, flumacenilo, midazolam y suero fisiológico 0.9%.
  • Cremas hidratante o para quemaduras.

El equipo de enfermería debe encargarse de mantener una anticoagulación correcta de manera veloz, también debe encargarse de que el paciente este lo menos ansioso posible y mantener monitoreada la evolución del paciente posterior a la cardioversíon eléctrica.

Para llevar a cabo esto se necesita dormir al paciente por medio de anestesia ya que el choque eléctrico puede resultar doloroso para el paciente, contando desde el momento de la preparación hasta el lapso de recuperación este proceso dura aproximadamente dos horas.

Es necesario que el paciente previamente este en ayunas al menos por cuatro o seis horas, al igual que se debe verificar que no cuente con objetos metálicos en su cuerpo como ortesis dental o algún implante metálico.

La tensión arterial, la frecuencia tanto cardíaca como respiratoria y la saturación de oxigeno deben ser monitoreados constantemente tomando un registro de ellas. Para confirmar que existe una arritmia se debe realizar un electrocardiograma de 12 derivaciones.

Si existe una fibrilación o flutter auricular es necesario mantener un tratamiento para la anticoagulación por mínimo tres semanas antes de que se realice el procedimiento, por supuesto si no es de emergencia y posterior al proceso también se debe continuar el mismo tratamiento por al menos 4 semanas después y que de esta manera la probabilidad de sufrir una complicación embolica sea reducida.

Si por otra parte la cardioversíon eléctrica es de emergencia y no contamos con el tiempo suficiente para llevar  a cabo la anticoagulación previa de las 3 semanas se deberá realizar un ecocardiograma transesofagico para verificar que no existan trombos o coágulos en la orejuela izquierda.

También es importante mantener preparado en equipo de RCP a modo preventivo. La posición que debe mantener el paciente durante el proceso es en decúbito supino sin ninguna almohada puesto que debe estar totalmente recto.

Será colocada la vía para suministrar el suero fisiológico que servirá para mantener limpia la vía y que el ritmo sea rápido para que no se de una hipotensión, también  se colocara la máscara que le propiciara el oxígeno, esto se deberá hacer antes de colocar el sedante para que la oxigenación aumente, posteriormente durante el choque será interrumpido el oxígeno, es importante que se mantenga vigilada la saturación del mismo puesto que no debe ser menor al 90%.

El paciente será sedado con algún fármaco que actué de forma rápida. Antes de que el proceso sea realizado se debe verificar que el aparato funcione de manera correcta y que el paciente tenga un monitoreo electrocardiográfico asegurándose que este desfibrilador este sincronizado con la onda R.

Los electrodos adhesivos que serán los conductores eléctricos serán ubicados en el área infraclavicular derecha paraesternal, también en el quinto espacio intercostal y en la línea axilar media, es decir en el ápex del corazón.

Si el paciente tiene implantado un marcapasos es importante mantener una distancia de al menos doce o quince centímetros para que las funciones del mismo no se vean alteradas. Otra medida importante a tomar específicamente en pacientes femeninas es no colocar los conductores directamente sobre el tejido mamario.

El voltaje que usualmente se utiliza durante la cardioversión eléctrica es de 100-120 Joules en caso de taquicardia auricular y 120-150 Joules en los casos de fibrilación auricular. El choque será realizado durante la espiración y no se debe separar las palas de la superficie torácica, si la descarga se hará por medio de estas.

Posteriormente se verificara por medio del monitor del ecocardiograma si ya se ha alcanzado el ritmo sinusal, si esto no ha sucedido y la arritmia persiste se suministrara un segundo choque luego de transcurridos dos o tres minutos del primero, la cantidad máxima de choques es de tres.

Al finalizar el procedimiento es importante vigilar la vía aérea y observar si la respiración es espontanea con la mascarilla, si este no es el caso se suministra ventilación artificial, también se debe monitorear el aspecto hemodinámico del paciente hasta que este se recupere por completo.

El nivel de conciencia del paciente también se debe verificar en el momento en el que este reaccione, se deben vigilar los valores neurológicos ya que existe la posibilidad de que aparezcan alteraciones a consecuencia de la movilización de coágulos posterior a la descarga.

El nuevo ritmo cardiaco será registrado y verificado por medio de un electrocardiograma de 12 derivaciones y se deberá aplicar cremas para quemaduras en el área donde fue dada la descarga para evitar que se dé enrojecimiento o ardor de la zona, es necesario verificar que no reaparezca la arritmia. Por último el paciente no puede ingerir alimento al menos durante dos horas posteriores al procedimiento.

Cardioversión por medio de la farmacología

Es posible utilizar fármacos de administración oral o de manera intravenosa para realizar una cardioversión. Este tratamiento puede hacer efecto minutos o incluso días después de administrados, usualmente es una técnica utilizada dentro del hospital para poder mantener un monitoreo del ritmo cardíaco, claro está que esta no es una técnica viable en casos de emergencia.

También es posible que se aplique estos fármacos para la cardioversión fuera de la hospitalización y será funcional para personas que tengan fibrilación auricular intermitente pero de igual manera es necesario el monitoreo constante de un cardiólogo.

Es factible utilizar anticoagulantes para evitar la formación de coágulos que posteriormente puedan salir del corazón provocando algún accidente cardiovascular.

Se han desarrollado fármacos nuevos que alimentan la utilización de esta técnica, sin embargo también implica algunos riesgos o complicaciones que se puedan dar por un exceso de antiarrítmicos, además esta es una técnica un poco menos efectiva que la cardioversión eléctrica, entre ambas la diferencia radica también en el beneficio de que la cardioversión farmacológica no requiere ninguna especie de sedación o anestesia mientras que la cardioversión eléctrica sí.

Es importante siempre tener en cuenta que este será un proceso un poco tardío, y se deberá estudiar la urgencia del caso, la edad del paciente, la función a nivel ventricular, el tamaño auricular, el tratamiento que el paciente haya recibido anteriormente, la duración de las arritmias e historia del paciente en cuanto a las cardiopatías que pueda o no sufrir.

Esta técnica se basa en la utilización de antiarritmicos que ayuden a controlar el ritmo y la frecuencia de los latidos del corazón y se utiliza eficazmente durante un tiempo no mayor a 48 horas después de la manifestación de los síntomas.

Los medicamentos que puedan estar involucrados en la cardioversión farmacológica son la flecainida para pacientes que no cuenten con cardiopatía estructural, la amiodarona que se indica con pacientes con cardiopatía estructural para que el ritmo sinusal se mantenga y el sotanol.

Cuando se presenta el caso de un flutter auricular se deben administrar antiarrítmicos de clase IV combinados con betabloqueantes o antagonistas del calcio correspondientes al tipo verapamilo, esto para evitar una conducción auriculoventricular acelerada.

Para disminuir el riesgo de sufrir tromboembolia es necesario que bien sea en la cardioversión eléctrica o la cardioversión farmacológica se lleve a cabo una buena anticoagulación.

Los fármacos principales que se utilizan en la cardioversión farmacológica son:

Amiodarona

Este medicamento es el más utilizado en esta técnica puesto que existe una probabilidad baja de provocar efectos adversos cuando se administra de manera limitada así como es poco o nada probable que tenga efecto proarrítmicos o tenga fuertes compromisos inotrópicos negativos. Gracias a esto es la alternativa más útil aun cuando existe una elevada frecuencia cardíaca o cuando se presentan cardiopatías graves que comprometan la sístole del corazón.

Este fármaco necesita ser administrado de manera relativamente prolongada para que se pueda obtener una nivelación estable puesto que es lipofílica, es decir que tiene afinidad por los lípidos.  Posterior a la administración via intravenosa se distribuye en el espacio vascular por los tejidos, por esta vía su funcionamiento se observa desde los primeros minutos situación que no es igual durante la administración oral.

Propafenona

Este es un bloqueador fuerte de los canales de sodio, tiene propiedades de la clase IC sin embargo puede contar con propiedades en los canales de potasio. Este fármaco puede alargar el intervalo PR y QRS sin embargo no produce una prolongación muy elevada del intervalo QT. Este fármaco tiene una absorción eficaz por medio de la vía oral y cuenta con un metabolismo renal y hepático.

En pacientes con metabolismos lentos no se suelen presentar efectos adversos excepto si existe alguna falla a nivel hepático, este fármaco también se recomienda para las personas que padezcan enfermedades coronarias o cardiopatía estructural y tiene contraindicaciones cuando el paciente sufre de alguna falla considerable de la función sistólica en el ventrículo izquierdo pudiendo ser causante de una considerable causa de mortalidad.

Es recomendado utilizarlo unido a betabloqueadores o un calcioantagonista puesto que en casos de flutter auricular hay una respuesta conductiva auriculo-ventricular.  La dosis máxima que se suele utilizar es de 1200 miligramos diarios.

Ibutilide

Se trata de un medicamento antiarrítmico que posee características químicas que provocan semejanzas con el sotanol, tiene como mecanismo inicial bloquear el canal de potasio IKr. Este fármaco es de clase III. Tiene solo la capacidad de usarlo vía parental ya que tiene una inactivación rápida durante el primer paso hepático por esto no se debe administrar en pacientes con condiciones hepáticas.

Es importante monitorear por medio de electrocardiografía al paciente cuando se le administre este fármaco aun transcurridas cuatro o cinco horas de su finalización puesto que puede provocar una prolongación excesiva del intervalo QT provocando arritmias en los ventrículos.

Este fármaco se utiliza para que la fibrilación auricular se convierta en ritmo sinusal.

Flecainida

Este funciona como bloqueador de los canales de sodio y principalmente corresponde a la clase IC aunque tenga funciones de la clase III puesto que bloquea el canal IKr. Esto funciona en el tejido auricular alargando desproporcionalmente el potencial de acción que depende de la frecuencia. Al administrar este fármaco el PR, el QRS y el intervalo QT tienen una prolongación.

Su absorción oral es buena y cumple con eliminación renal y hepática, es un fármaco que se puede suministrar tanto por vía oral como intravenosa pero de manera oral es necesario dosificarlo cada doce horas.

Es recomendado utilizarlo con betabloqueadores ya que puede darse el mismo efecto en la respuesta de los ventrículos que con propafenona. Cuando se presentan arritmias supraventriculares esta opción es bastante eficaz.

Cardioversión eléctrica: fibrilación auricular

Lo usual es que las dos aurículas y los dos ventrículos tengan una contracción específica y coordinada, los estímulos naturales eléctricos del corazón provienen de un área de la aurícula derecha, esta área se llama nodo sinusal, este tiene una despolarización automática de 60/80 por minuto en frecuencia.

Posteriormente este estimulo viaja hasta el nodo auriculoventricular, en esta zona este estimulo no se transporta a los ventrículos con rapidez, por el contrario se retrasa para que estos tengan la capacidad de llenarse de sangre. Luego de este proceso este impulso llega a ambas cámaras inferiores por medio del haz de Hiss, este se divide en dos ramas, derecha e izquierda y provocan la contracción del musculo.

Esto es una arritmia que implica una activación de las aurículas de manera desorganizada o veloz, no existe una contracción auricular y por lo tanto disminuye la efectividad del llenado ventricular, esto puede tener una conducción a los ventrículos dando como resultado respuestas muy aceleradas de los mismos.

Durante el ecocardiograma no se observa onda P apareciendo en su lugar unas ondas rápidas que poseen tamaños, formas y ritmos diferentes, esto da paso a una respuesta irregular de los ventrículos. También esto implica una falta de apreciación en la morfología e irregularidad en las contracciones de las aurículas.

La fibrilación auricular suele ser la arritmia más común y aunque no suele venir asociada a la muerte súbita tiene la probabilidad de ocasionar fallas hemodinámicas elevando así los peligros de padecer un accidente cardiovascular. Para mejorar los síntomas y prevenir tanto fallos cardiacos como una taquicardiomiopatía se procura reestablecer y mantener el ritmo sinusal por medio de una cardioversión eléctrica.

Esto puede recurrir a consecuencia de una remodelación eléctrica en el tejido de las aurículas acompañado de una disminución en el periodo refractario.

Existe la fibrilación auricular paroxística que suele ser autolimitada y sus episodios duran menos de siete días, persistente que no cuenta con una autolimitación y sus episodios duran más de siete días y finalmente la permanente, en este caso se debe a no haber realizado la cardioversíon eléctrica provocando una fibrilación auricular crónica.

Si la fibrilación auricular persistente tiene una duración mayo a un años se va disminuyendo de manera progresiva la posibilidad de que se pueda mantener posteriormente el ritmo sinusal.

Cardioversión eléctrica: taquicardia supraventricular

Se considera una frecuencia cardíaca normal cuando los latidos del corazón están desde 60 a 100 por minuto, cuando este supera los 100 latidos por minuto se considera taquicardia. Esto se da si los impulsos eléctricos que se encargan de la coordinación de los latidos tienen algún tipo de falla.

Cuando hablamos de la taquicardia supraventricular sabemos que es una taquicardia con origen en el nódulo auriculoventricular iniciándose y manteniéndose allí o en la aurícula.

En esta taquicardia supraventricular la frecuencia cardíaca es de 175 a 250 latidos por minuto. Algunas causas probables para este tipo de taquicardia son el estrés y el consumo excesivo de cafeína aunque principalmente se debe a un defecto congénito que se presente en el sistema de conducción eléctrica en el corazón.

Algunas personas pueden llevar una vida normal si los episodios de taquicardia supraventricular no son tan frecuentes sin embargo para tratar otros casos es necesaria la cardioversión farmacológica o en su defecto cardioversión eléctrica.

Riesgos y efectos secundarios de la cardioversión eléctrica

Son raros los riesgos o efectos secundarios dominantes en la cardioversíon eléctrica y la mortalidad del mismo es menor al 1% de los casos, sin embargo se pueden presentar algunos como por ejemplo:

  • Arritmias provocadas por una falla de sincronización en la cardioversión.
  • Arritmias provocadas por un daño del miocardio aumentando desproporcionadamente la energía recibida.
  • Enrojecimiento en el área donde se aplicó la descarga.
  • Quemaduras tipo 1 en la superficie torácica.
  • Embolia cerebral.
  • Manifestación de otras arritmias bien sea rápidas como la taquicardia o lentas como la bradicardia.
  • Dificultad para respirar.
  • Reacciones alérgicas a los fármacos que se puedan utilizar.
  • Creación de coágulos que puedan afectar a nivel cardiovascular.