El carcinoma escamocelular es llamado también como cáncer de piel escamocelular. Figura como el segundo tipo de cáncer más común dentro de los EE.UU. y otras partes del mundo. De no tratarse a tiempo, el paciente corre el riesgo de que se expanda hacia otras partes del cuerpo.

Carcinoma escamocelular

¿Qué es carcinoma escamocelular?

El carcinoma escamocelular es un tipo de cáncer de piel muy común en varios países del mundo, y de aparición cada vez más frecuente. Sus siglas son CEC, y aparece como el segundo tipo de cáncer de piel.

Representa un alto riesgo para el paciente que lo padece, ya que de no recibir el debido tratamiento a tiempo, puede llegar a esparcirse a otras partes del cuerpo, provocando incluso la muerte a pesar de ser escasos los casos.

La principal línea de tratamiento a seguir en la mayoría de los casos con CEC de la piel es la escisión quirúrgica, es decir, la extirpación del tejido empleando para ello un bisturí u otro instrumento cortante.

Además de la operación, también se utilizan otros tratamientos que se adecuan según sea la naturaleza e ubicación del tumor. Por estas razones, se hace necesario un enfoque multiprofesional de especialistas que determinen el tratamiento a seguir por pare de pacientes con esta afección.

Nombres alternativos

Este tipo de cáncer de piel tiene varios nombres entre los que se encuentran: Cáncer cutáneo escamocelular; Cáncer cutáneo escamocelular no melanoma, Cáncer de células escamosas de la piel; Carcinoma escamocelular de la piel; Cáncer cutáneo no melanoma (CCNM) escamocelular; y Carcinoma escamocelular cutáneo.

Causas

El carcinoma escamocelular perjudica la capa superior de la piel conocida como la epidermis. Este tipo de cáncer puede presentarse tanto en una piel sana como en aquella que se encuentre inflamada o con otro tipo de lesión.

Por lo general, este tipo de cáncer aparece en las pieles que están constantemente sometidas a la luz solar u otro tipo de radiación ultravioleta. La manera más temprana de aparición d este cáncer escamocelular es a través de la enfermedad de Bowen, o conocida como el carcinoma escamocelular in situ.

Este tipo de cáncer no trasciende hasta los tejidos cercanos debido a que aún se encuentra dentro de la capa externa de la piel. Otra de las causas es la presencia de una queratosis actínica, siendo esta un tipo de herida cutánea del tipo pre cancerosa, que puede llegar a ser un cáncer escamocelular.

De igual manera, la manifestación de una queratoma, que no es más que una lesión pre cancerosa de la piel, que se va expandiendo de forma rápida. Existen algunos factores de riesgo, que predisponen la aparición de un carcinoma escamocelular o  cáncer escamocelular, entre los que se encuentran:

  • Estar constantemente expuesto a químicos
  • Ser de una edad avanzada
  • Haberse realizado numerosas radiografías
  • Tener una exposición prolongada de sol diariamente
  • Ser de piel clara, ojos azules o verdes y cabello rubio o rojo
  • Haber sufrido de múltiples quemaduras solares
  • Tener un sistema inmunitario debilitado, especialmente las personas con trasplante de órganos

Síntomas

Habitualmente, el carcinoma escamocelular se manifiesta en las manos, el cuello, la cara, los brazos, las orejas, o en otras zonas del cuerpo. El síntoma principal que se pone de manifiesto es la aparición de una

El principal síntoma es una protuberancia muy similar a un chichón, que va creciendo y se va tornando con una textura áspera y escamosa, parecido a un parche plano de color rojizo. Este puede llegar a medir más de 1 pulgada, lo equivalente a 2.5 centímetros.

Se presenta como una llaga o tipo de úlcera que no se sana con fármacos tradicionales, lo que  puede representar un llamado de alerta y ser un signo de cáncer escamocelular. Un indicio de este  cáncer de piel son los cambios que podrían presentar algún lunar, verruga, u otra lesión cutánea ya existente.

Pruebas y exámenes

Durante los exámenes de rutina, el médico tratante revisará la piel del paciente, observando minuciosamente el color y la textura, tamaño y forma, de cualquier elemento sospechoso.

Como parte de la pruebas para comprobar la existencia de algún cáncer de piel, el médico extraerá un pedazo de piel para ser analizado, estudio categorizado como biopsia de piel.

Las muestras tomadas mediante el examen serán debidamente enviadas a un laboratorio para su observación y estudio, utilizando como instrumento el microscopio. Con la realización de la biopsia de piel se puede corroborar si existe la presencia de un cáncer de piel escamocelular, o en su defecto, otros cánceres de tipo cutáneos.

Tratamiento

El tipo de tratamiento a seguir dependerá del tamaño y de la ubicación del cáncer de piel. Asimismo, influye las condiciones de salud que presente el paciente para ese momento y lo esparcido que este el cáncer.

Existen varios tipos de cánceres de piel escamocelulares cuyos tratamientos son difíciles debido a todo lo que involucran. Existen cierto protocolo a seguir de manera general en los tratamientos de Carcinoma escamocelular, entre los que están:

La escisión, que consiste en extirpar el cáncer de piel cortando la piel cancerosa y uniendo la piel nuevamente aplicando puntos de sutura. Raspado y electrodesecación: procedimiento que consiste en el “raspado” de las células cancerosas utilizando para ello electricidad con la cual se va a destruir las células cancerosas restantes.

Criocirugía: consiste en destruir las células cancerosas congelándolas. Medicamentos: los medicamentos a utilizar en los tratamientos son cremas para la piel contentivas de imiquimod o 5-fluorouracilo.

Cirugía de Mohs: esta operación consiste en la eliminación de una capa de piel, y proceder de manera inmediata a examinarla con el microscopio. Lo siguiente será, ir quitando toda las capas de la piel cancerosas hasta que no queden restos del cáncer.

Esta cirugía se lleva a cabo especialmente cuando se trata de cánceres de piel en la nariz, los oídos y la cara. Terapia fotodinámica: donde se emplea la luz como técnica para tratar aquellos cánceres que son superficiales.

Radioterapia, tipo de tratamiento que se aplica en los casos donde el cáncer escamocelular se ha trasladado a órganos o ganglios linfáticos, o en aquellos casos donde el cáncer no puede ser tratado con cirugía.

Carcinoma escamocelular

Tipos de intervenciones

Por lo general, en los casos de Carcinoma escamocelular (CEC), lo más recomendable es la realización de una operación quirúrgica o cirugía, la cual consiste en la extirpación del cáncer. Esta puede ser de dos formas, ya sea con la toma de muestra de una región de la piel aparentemente sana o en aquella donde se haya pronunciado la protuberancia, tumor o verruga.

Este procedimiento es denominado como cirugía micrográfica de Mohs, donde los médicos especialistas trabajan sobre el tumor visible para extraerlo y analizarlo con el microscopio. Se procede a aplicar entonces varias fases de escisión y constante observación microscópica, hasta eliminar por completo todo el tumor.

Existen casos donde no se puede llevar a cabo una cirugía, por lo que entonces lo recomendable es seguir un tratamiento con radioterapia. De igual manera, hay casos de pacientes que se someten a un legrado como parte de su tratamiento contra el carcinoma escamocelular, método que consiste en raspar la superficie de los tejidos de la piel de forma quirúrgica.

Luego se les aplica la cauterización, que es cuando se sella la herida que deja la cirugía del raspado, utilizando para ello corriente eléctrica a una baja intensidad. Con esto, se terminan de destruir las células cancerosas que todavía quedan y a su vez sirve para detener posibles hemorragias.

Otro de los tratamientos se conoce como el crioterapia, método en el cual las células cancerosas se destruyen aplicando congelación. Existen casos de CEC de la piel más agresivos y por lo tanto requieren de tratamientos combinados con diversas técnicas, ya que presentan un mayor riesgo de  diseminación y recidiva. Cada día la medicina va avanzando en este campo y se han descubierto técnicas más modernas aunque poco recomendadas.

Expectativas y pronóstico

Para poder establecer los pronósticos de cada caso, es necesario el estudio de todos los elementos que influyen en el, principalmente el hecho de la rapidez con que se detecto el cáncer. Otros factores a conocer será el lugar donde se le manifestó al paciente y las condiciones que presenta su sistema inmunológico, es decir, si esta deficiente.

Por lo general, la mayoría de los carcinomas escamocelulares se pueden curar siempre y cuando sean detectados a tiempo. Sin embargo, existen casos donde vuelven a reaparecer por lo que el paciente debe estar en control permanente. De igual manera, surgen expectativas con respecto al tema, pues se puede expandir a otras partes del cuerpo.

¿Cuándo visitar al médico?

Las señales que le indicaran al paciente que ya debe recibir una atención médica son: aparición repentina de llagas o manchas en la piel; que las mismas cambien de manera repentina en apariencia, color, tamaño y textura; o si esa mancha comienza a doler, a hincharse, sangrar o picar.

Prevención

Existen varias medidas que se pueden tomar a manera de prevención con respecto al carcinomas escamocelulares. Por ejemplo, cuando la persona supera los 40 años de edad, debe entonces visitar al médico cada año para realizarse revisiones de la piel. Si está entre 20 y 40 años, deberá hacerlo cada 3 años.

En los casos donde la persona ha padecido de cáncer de piel, debe realizarse chequeos de la piel de forma más regular, siendo lo recomendable una vez al mes. Revísese la piel para ver si nota alguna anomalía y acuda a su médico ante cualquier detalle que sea inusual.

Reduzca la exposición constante a los rayos del sol y si tiene que hacerlo, entonces asegúrese de utilizar siempre protector solar, aplicándolo en todas las zonas que estén expuestas, incluso las orejas y los pies. Deberá re-aplicar el protector solar después de nadar o sudar.

Evite la exposición de los rayos solares en las horas donde la luz sea más intensa. Puede emplear elementos externos para protegerse la piel como el uso de sombreros, camisas de manga larga, faldas largas o pantalones completos.

Tome en consideración que la piel se quema a mayores altitudes más rápidamente; no use lámparas de sol o bronceado porque perjudican su piel, ya que la exposición a estos rayos de las salas de bronceados, equivalen a pasar todo un día llevando sol.

Carcinoma escamocelular en boca

El carcinoma escamocelular, es la neoplasia o formación anormal del tejido de carácter tumoral, con tendencia maligna, que se hace bastante común en la cavidad bucal. Habitualmente, este tipo de cáncer afecta los bordes de los lados de la lengua, el labio en su parte inferior, y el suelo de la boca.

La existencia de este tipo de cáncer se debe a múltiples factores, aunque dentro de las principales casusas figuran el alcoholismo, tabaquismo, entre otros factores de tipo ambiental.

Los signos de esta enfermedad se manifiestan con la aparición de: úlceras de bordes levantados; masas exofíticas o lesiones en el exterior de la boca; y placas blancas y eritematosas, así como también placas entre eritematosas y blancas.

El tratamiento a seguir en estos casos consiste en la extirpación del cáncer a través de una intervención quirúrgica, aunque también se contemplan otros métodos como la aplicación de quimioterapia y  radioterapia, o incluso ambas. Cabe destacar que con un diagnóstico precoz y correcto, es posible la cura de este cáncer.

Caso clínico

Para poder ejemplificar la actuación del Carcinoma escamocelular en boca, se presenta el caso de un paciente de 70 años de edad, con una lesión de enrojecimiento en la parte posterior de la mucosa lingual, con una duración de unos seis meses aproximadamente.

De igual manera, indicó que presento por más de mes y medio, un dolor leve en la zona gingival del tercer molar. Una información de relevancia para el estudio de este caso es que el paciente dijo ser fumador por un lapso de tiempo relativo a 50 años y aun era activo, consumiendo hasta 30 cigarrillos diarios, mas no bebía.

Durante la práctica del examen extrabucal, todo se veía con normalidad, pero, al realizar la exploración intrabucal, el especialista noto la existencia de la lesión eritematosa, situada en los bordes que estaban levantados, dentro de la mucosa lingual, específicamente, en el diente No. 38, con una dimensión de 10 milímetros aproximadamente. El diagnóstico arrojo la existencia del carcinoma escamocelular.

Conclusión

Los carcinomas escamocelulares son los tumores más frecuentes de la cavidad bucal, por lo que cualquier cambio dentro de ella debe ser consultado con los médicos ya que estos son por lo general tumores malignos (cáncer).

Con un pronóstico temprano, se puede atacar la enfermedad con mayores posibilidades de resultados favorables, ya que si se deja avanzar el cáncer bucal, puede terminar en una metástasis en ganglios linfáticos. Con la realización de una exploración clínica se puede detectar a tiempo.

Para completar el diagnostico es necesario: examen clínico, información sobre la historia completa del paciente y la práctica de una biopsia bucal.

Lamentablemente, la mayoría de los cánceres bucales no se diagnostican sino hasta que ya se han  desarrollado y extendido hacia la zona de los ganglios linfáticos. Esto trae como consecuencia que en un 25 por ciento de los casos de cáncer de boca, sean fatales.

Los tratamientos más comunes son la cirugía, radioterapia y quimioterapia. La cirugía, es el proceso mediante el cual se realiza la extirpación del tumor cancerígeno. La radioterapia, se aplica como un tratamiento ayudante, el cual puede practicarse antes o después de la propia cirugía. Y la quimioterapia, que se efectúa en los casos avanzados de este cáncer.

Un diagnóstico a tiempo, es fundamental a la hora de establecer un tratamiento adecuado y poder así mejorar los pronósticos. Tanto el odontólogo como los médicos especialistas, deben tomar conciencia de la responsabilidad que conlleva el poder diagnosticar la enfermedad de manera oportuna y efectiva, ya que esto se traduce en la realización de un tratamiento adecuado.

Grupos de apoyo

En los casos de cáncer siempre juega un papel primordial el estado de ánimo del paciente, por lo cual la participación de la familia es esencial. Sin embargo, también existen grupos de apoyos que pueden contribuir en aliviar el estrés de la enfermedad.

Se ha determinado que el poder compartir con otros las angustias y los problemas, cuando son comunes, ayudan para no sentirse solos.

Imágenes

A continuación se presenta un video explicativo en referencia a este interesante tema.

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