Aquiles de la mitología griega, es el héroe de la Guerra de Troya, quién encierra una gran historia a su alrededor. Nieto de Éaco e hijo de Peleo y de la nereida Tetis, le aseguraron un destino de victorias y un triste desenlace. Conoce en este interesante post todo acerca de Aquiles, en la mitología griega, su cólera y la guerra que lo mató, no deje de leerlo, te sorprenderás.

Aquiles

El origen de Aquiles

Cuando hablamos de Aquiles, es necesario remontarnos a su abuelo. Pues de allí proviene el ejército que acompaña a Aquiles en sus grandes campañas.

Abuelo de Aquiles

Éaco, hijo de Zeus y de la diosa Egina es uno de los hijos predilectos del dios griego. Era el rey de la isla, que en honor a su madre se llamaba Egina. Hera esposa de Zeus, al saber de la infidelidad de su esposo Zeus con Egina, se llena de rencor y toma venganza. Envía una terrible epidemia que extermina a gran parte de la población de la isla Ermina.

El rey Éaco, se caracterizaba por ser un rey justo y sabio. Además de ser un gran guerrero, valiente y obediente. Ante esta terrible desgracia clamó a su padre Zeus para que socorriera a la isla de Ermina. Zeus al escuchar estas plegarias convirtió a las hormigas en los Mirmirdones. Ejército obediente, disciplinado y valiente como las hormigas.

El rey Éaco, había engendrado un hijo con la nereida Psámate y lo llaman Foco. Se destacaba por su agilidad con las armas. Luego se casa con Eneis (de la ciudad de Megara) y con ella tiene dos hijos: Peleo (padre de Aquiles) y Telamón. Ambos asesinaron a Foco y por esta razón fueron desterrados de la isla Ermina.

Los padres de Aquiles

Peleo, luego de las travesías que tuvo que enfrentar, se encuentra con la nereida Tetis. Recordemos que las nereidas eran las ninfas que moraban en el mar. Se les llama nereidas porque eran diosas descendientes de Nereo y Doris. El dios Nero era, además de Poseidón, dios del mar. De las nereidas más destacadas, están: Tetis (madre de Aquiles), Galatea (codiciada por el cíclope) y Anfitrite (esposa de Poseidón).

Detrás de esta unión, se ocultaba un gran secreto. Los dioses Zeus y Poseidón se disputaban el amor de Tetis, pero el oráculo de Prometeo, les develó que si un dios se desposaba con Tetis tendría un hijo tan poderoso que destronará al dios Zeus.

Ambos dioses por su asombro y temor ante esta amenaza, obligan a Tetis a desposarse con un mortal. Zeus eligió a su nieto Peleo, quien desconocía este plan, recibe con beneplácito desposarse con Tetis.

Cuando Peleo pretendía a Tetis, ella llena de rabia por la imposición de Zeus y Poseidón, rechaza el cortejo de Peleo. Quirón, un Centauro sabio y astuto, amigo de Peleo, le aconseja que la ate muy fuerte mientras duerme y le imponga sus intenciones. Siguiendo el consejo de Quirón, la amarra y al despertarse la nereida increpa contra Peleo, quien se mantuvo con gran firmeza. Ante su actitud desafiante y firme Tetis cede y acepta casarse con Peleo.

Aquiles

La boda de Peleo y Tetis

Durante las festividades de la boda entre Peleo y Tetis, se presentó la diosa de la discordia, Eris, sembrando entre los esposo rencilla; y pronto, Tetis abandonaría su familia. Igualmente, durante la celebración, las diosas Hera, Afrodita y Atenea se enfrenta por la manzana dorada arrojada por la diosa Eris.

Este fruto estaba dirigido a la mujer más hermosa de la boda y las tres diosas deseaban con fervor obtener la conocida manzana de la discordia. Zeus en medio de esta situación tan complicada de decidir quién era la más hermosa, delega esta decisión en Paris.

Estas diosas al saber que Paris sería el juez decidieron cada una por su lado sobornarlo. Afrodita le frece el amor de la mujer más hermosa del mundo, Helena. Atenea lo persuade ofreciéndole destreza y sabiduría en la guerra que se avecina. Hera le ofrecía el control y poder político de toda Asia.

El origen divino de la Guerra de Troya

Hay que recordar que la diosa Hera es la esposa de Zeus; Atenea era una de las hijas favorita de Zeus y esta deidad, como se caracterizaba por ser muy infiel, flirteaba con a Afroditas. La decisión de Paris determinaría el destino de Troya, pues escoge a Afrodita.

Las diosas Hera y Atenea se declaran enemigas de la ciudad de Troya y apoyan al ejército de los aqueos (los griegos). Es así como la mitología griega, describe como se sembraron las semillas que originan la Guerra de Troya.

Mitología del talón de Aquiles

Existen dos visiones mitológicas que explican la resistencia de Aquiles en sus grandes hazañas. La primera explicación nos narra que Tesis al nacer su hijo para hacerlo inmortal, lo sumerge en el río Estigia. Tetis para evitar que la corriente del río lo arrastrase o se ahogara, lo sostuvo de su talón, quedando vulnerable como el de cualquier mortal, pues las aguas no tuvieron el efecto mágico en esta zona del cuerpo.

La segunda versión es que Tetis para purificar lo que fuese mortal en Aquiles, envolvía su cuerpo pequeño con ambrosía y lo colocaba en el fuego. Un día, el padre de Aquiles, Peleo, fue a buscar a su hijo, y encontró esta práctica que le parecía ponía en peligro a su pequeño hijo. Forcejeó con Tetis hasta arrebatarle a Aquiles, lastimándolo en el talón. Por ello, Tetis los abandona a ambos a su suerte.

Otros dice que fueron eventos ocurrido, uno tras de otro, y que por esta razón Pelo abandona a Tetis quien siempre estuvo pendiente de su amado hijo. Peleo al ver el talón de su hijo lastimado, lo sustituye con la taba de Dámiso, quien era conocido por su gran velocidad. Esto explica por qué a Aquiles lo llamaban el de los pies ligeros.

Su infancia

Tras el abandono de Tetis, Peleo, se convierte en el rey de Ermina, y por ende, rey de los Mirmidones. Convirtiéndose en una de las narraciones mitológicas más extraordinarias. El ejército de los Mirmidones sería una de las herencias que le dejaría a su hijo Aquiles.

Peleo, tras arrebatarle a su hijo a Tetis, se  lo lleva a Ftía, a la corte de Éaco,  donde crecería junto a Patroclo. Un joven a quien desterraron por un crimen que cometió de forma involuntaria. Ambos, se alimentaban de médula de oso, de la carne de jabalíes agresivos y de entrañas de león. Allí también aprendió sobre el canto, la sanación de las heridas y el manejo del arco y de la flecha.

Para completar la formación del joven Aquiles, Peleo decide enviarlo al centurión Quirón. Contrariamente, Quirón se diferenciaba de sus pares, ya que era muy instruido y social. Dominaba las ciencias, las artes, el dominio y manejo de las armas, la oratoria, la historia, la filosofía, entre otras. El entrenamiento de Aquiles con Quirón resultó en la formación de un gran guerrero.

Antesala a la guerra de Troya

Aquiles prometía ser un excelente guerrero. Calca, un agorero, profetizó que este muchacho pelearía en la Guerra de Troya, dándole la victoria al ejército de los aqueos. No obstante, advirtió que alcanzaría la muerte en la batalla.

El amor maternal de Tetis por su hijo, la llevó diseñar una estrategia que lo protegiera de ir a la Guerra de Troya. Como el joven Aquiles todavía no mostraba señales de entrar a la adolescencia, decidió disfrazarlo de doncella y lo lleva a la corte de Esciros.

 

En la corte de Esciros

La razón que la lleva a concebir este plan, es que el rey Licomedes no tenía hijos varones, sino puras hembras. Consideró que al no haber varones allí, los aqueos (griegos) no irían a reclutar personas en esta isla. Sin embargo, este plan no pudo frenar el destino que le esperaba a Aquiles. Los griegos mandaron a buscarlo por todo el mar Egeo.

El rey Licomedes, quien reinaba en la isla Esciro, ubicada en el Mar Egeo acepta, bajo engaño, a la supuesta hija de Tetis, llamada Pirra, para ser educada y formada en esta corte. Bajo este personaje Aquiles transcurre un tiempo impreciso en la corte de Esciro. Lo que no calculó Tetis es que su hijo crecería y como todo varón tendría sus momentos de lujurias. Aquiles yace con Deidamía, quien concibe un hijo de Aquiles.

Mientras esto acontece, paralelamente, Paris fue a Micenas en calidad de diplomático a representar a Troya. Durante su estancia, se enamora de Helena, esposa de  Menelao, hermano menor del rey Agamenón. Ambos deciden fugarse a Troya y vivir su historia de amor. Esto desata la furia de Menelao y acude ante su hermano para que vengue la afrenta de Paris, por lo que le declara la guerra a Troya.

La manzana de la discordia

Paralelamente en el Olimpo, como consecuencia de la manzana dorada y de la discordia, el escenario está dividido. A causa de la decisión de Paris de haber escogido a Afrodita, los dioses del Olimpo asumen posiciones frente a lo que acontecerá entre los griegos y los troyanos. Cuenta la mitología que Paris decide por Afrodita, ante el obsequio que le otorgara esta diosa: El amor de Helena.

Como estos dioses, si bien es cierto eran inmortales, también vivían emociones y sentimientos como los humanos. A favor de los troyanos se posicionaron Afrodita, Apolo y su gemela Artemis, así como Ares. Del bando de los aqueos (griegos) se colocan Atenea, Hera, Hefesto y Poseidón. Su intervención en la Guerra de Troya no fue directa. Hacían algunas intervenciones divinas para favorecer al bando que defendían.

Estas posturas se deben por un lado, Afrodita defendería a los troyanos debido a la decisión de Paris. Apolo siempre tuvo atracción por esta diosa y su hermana gemela apoyaría el lado en que se ubicara su hermano.

Reclutamiento de Aquiles

De vuelta a la corte del rey Licomedes, antes de que fuera descubierto por el engaño de Tetis, hay versiones que explican cómo fue desenmascarado Aquiles. Según la mitología griega, el rey Odiseo buscaba al hijo de la nereida por todo el mar Egeo.

Al dirigirse a la isla de Esciro, preparó infinidades de presentes para las hijas del rey Licomedes. Traía consigo vestidos, perfumes, joyas, artículos para doncellas, pero también una lanza y un escudo. Todas las jóvenes, incluyendo al hijo de Tetis escogieron sus presentes. Aquiles, bajo la figura de  Pirra escogió, sin dudarlo, el escudo y la lanza. Odiseo al ver esto, seduce a Pirra a combatir con él en Troya.

Otra descripción mitológica, es que Odiseo sonó la trompeta en señal de alarma. Fingiendo el ataque de un enemigo Odiseo desea desenmascarar a Aquiles. Ante la posibilidad de la presencia enemiga Aquiles recurre a sus armas para defender a los pobladores de la isla y es descubierto. De esa manera Aquiles pasa a formar parte del ejército de los aqueos.

La Guerra de Troya

Para entender la Guerra de Troya, debemos conceptualizar esto como un enfrentamiento armado entre la coalición de ejércitos que apoyaban a los aqueos en contra de los troyanos y sus aliados.

Recordemos que Paris fue a Micenas como diplomático a representar a Troya. Allí conoce a la hermosa Helena, enamorándose perdidamente de ella. Este conflicto se genera como respuesta al enamoramiento que surge entre Paris y Helena, quienes deciden huir a Troya para vivir su tórrido romance. Sin embargo, esta afrenta no terminaría sin consecuencias. Los aqueos tomarían venganza.

Esta Guerra, se lleva a cabo entre los siglos XIII antes de Cristo (a.C) y el siglo XII a.C., Troya se ubica geográficamente al noroeste de la península de Anatolia, cerca del estrecho de los Darnelos. Actualmente en Turquía.

Se agrega a la disputa que generó manzana dorada de la discordia, al rapto de Helena, la competencia que existía entre los griegos y troyanos por controlar las rutas comerciales marítimas. En efecto, los troyanos dominaban el paso que había en el estrecho de los Darnelos, generando grandes riquezas a Troya.

En este sentido, los griegos también deseaban lograr dominar este sector para favorecer su comercio.

Estando ya en la ciudad de Troya, Aquiles mostraba sus habilidades guerreras como el mejor candidato para enfrentar a Héctor. También se añadiría  el gran Áyax quien también era capaz de hacerle frente al príncipe troyano en el campo de batalla. Un ejemplo de esta afirmación, fue la derrota y muerte propiciada por Aquiles a Cicno, hijo de Poseidón quien combatía a favor de los troyanos y que se caracterizaba por su resistencia.

Iniciación de la Guerra de la Troya

Para iniciar la Guerra de Troya, los aqueos diseñaron una estrategia que consistía en realizar una emboscada en las costas de Troya. Sin embargo, se tropezaron con el ejército troyano y sus aliados que ya los esperaban. Según la profecía, el primer griego que alcanzara llegar a tierras troyana, sería también el primero en morir.

A pesar de estas advertencias, Protesilao, capitán de los filaceos, no se contuvo. Decidió emprender su marcha a las arenas troyanas. El príncipe Héctor estaba preparado para defender el territorio troyano. Al advertir de la presencia de Protesilao, Héctor somete a este guerrero y posteriormente lo asesina. El desenlace fatal termina con el suicidio de la esposa de Protesilao, quien decide su trágico destino por el dolor que le propina la muerte de su esposo.

Al frente de la batalla

Aquiles no se queda atrás. Al asechar las costas troyanas, se encuentra con Cicno, hijo del dios Poseidón, quien tenía una gran resistencia, heredada del dios padre. Aquiles al percatarse de este hecho termina ahorcándolo. Los aqueos terminaron rodeando a Troya durante diez años. Saquearon ciudades. Tomaron para sí posesiones, esclavos. Entre estos esclavos estaba Criseida, hija de un sacerdote del dios Apolo llamado Crises.

Éste a su vez intentó tranzar con los secuestradores de su hija, pero lamentablemente sus intentos fueron fallidos, por lo que pidió socorro a su dios Apolo para que enviará una plaga a los griegos. Haciendo un recorrido para explorar el territorio, Aquiles se encuentra con Troilo, uno de los hijos más pequeños de Príamo.

Aquiles y Troilo

En una patrulla de exploración, Aquiles descubrió junto a una fuente al joven Troilo, uno de los hijos menores de Príamo, rey de Troya. De acuerdo a una de las versiones de la mitología griega, Aquiles sabía que Troilo debía morir. Según la profecía del oráculo si Troilo no moría los aqueos perderían la Guerra.

Otras de las versiones mitológicas es que Aquiles persuadió a Troilo para llegarse a él.  Al verlo quedó fascinado por la belleza de Troilo y éste se negó, entonces Aquiles decidió matarlos.

Ambas versiones narran que Troilo logra huir a un santuario de Apolo donde trata de refugiarse. Sin embargo, Aquiles lo acecha y profanando el santuario ingresa al templo y logra asesinar al joven príncipe troyano. Apolo enciende su furia contra Aquiles.

Criseida

Agamenón es advertido a través de un oráculo sobre la ira de Apolo quien le ordena entregar a su esclava Criseida. Para ser compensado por esta pérdida, Agamenón le exige a Aquiles que debe darle a su esclava Criseida. El hijo de la nereida Tetis cede en entregarla su esclava, pero se retira de la Guerra junto al ejército de los Mirmidones.

Comienza la avanzada de Héctor como consecuencia de la decisión de Aquiles. Comienzan las derrotas de los aqueos. Los troyanos logran cruzar las barreras del campamento de los griegos e incendian sus naves.

Áyax con gran valentía enfrenta al ejército de Héctor y frena su avanzada. Héctor y su ejército son expulsados del territorio conquistado por los griegos. Agamenón ante estas derrotas envía un conjunto de diplomático para que persuadieran a Aquiles e regresar al campo de batalla. Aquiles lleno de ira por perder a Briseida, se niega rotundamente.

Muerte de Patroclo

Por su parte, Patroclo, lleno de desconsuelo y desesperación ante las derrotas continuas de los aqueos, se dirige a Aquiles y le suplica su regreso. Aquiles se aferra a sus sentimientos de frustración y se niega. Patroclo, le pide que le dé permiso a pelear y lo autoriza a ir al frente de batalla.

El joven guerrero, que no era tan diestro como Aquiles, toma el escudo y la lanza de Aquiles y se dirige rumbo al campo de batallas. Aunque se atribuye algunos éxitos en primer momento, Héctor enfrenta a Patroclo quien no tenía la experiencia del príncipe troyano. El joven amigo de Aquiles, muere asesinado por Héctor. Le despoja sus armas y vestimenta.

Áyac en alianza con los otros reyes griegos enfrentan a Héctor y recuperan el cuerpo del joven mirmidiano. Se dirigen al aposento de Aquiles para informarle la lamentable noticia. Cuando le presentaron el cadáver de Patroclo a Aquiles, el hijo de Peleo lloraba desconsoladamente. Duró horas llorando teniendo enfrente el cadáver de su amigo. Cayó en un profundo de dolor y desasosiego. Luego que sus lágrimas se agotaron decidió rendirle los actos fúnebres para honrar su memoria y dignos de un guerrero.

El amado Patroclo

Muchas son las narraciones que tratan de expresar el tipo de relación que podía haber entre ambos personajes. Unos consideran que el amor entre ambos era tan profundo que pudiese haber algún tipo de intimidad. Otros consideran que bajo ninguna circunstancia hay indicios de una relación íntima entre ambos amigos, que no sea de una lealtad profesa. Está muy claro que Aquiles sentía una gran lujuria y pasión por las mujeres. Cabe recordar su relación con Briseida, Polinexia o Pirra por ejemplo.

Lo que sí es cierto, que en aquella época era parte de la cultura de Esparta y Atena este tipo de relaciones como lo hubo entre Alejandro Magno y Hefestión, quienes consideraban que el amor entre ambos era una herencia de Aquiles y su joven amigo. Muchas fueron las poesías y obras teatrales que trataron de representar el amor entre estos grandes guerreros.

Venganza de Aquiles

Como consecuencias de la muerte del joven guerrero mirmidiano, Aquiles regresa al frente de la guerra para tomar venganza. La cólera de Aquiles le permite vencer y asesinar a centenares de guerreros troyanos, enfrentándose  inclusive a la deidad encargada de vigilar y proteger las llanuras troyanas, Escamandro, quien decide retirarse al ver el odio de Aquiles.

Su venganza tenía un solo objetivo, era lograr vencer y asesinar a Héctor, el responsable de la muerte de su amigo y joven guerrero. Cuando por fin se enfrentan Aquiles y Héctor, cuenta la mitología que Zeus pone en una balanza las almas de ambos guerrero, inclinándose por la muerte de Héctor.

Al ver los resultados de la balanza Zeus pone en Héctor un gran temor, y éste experimentando un gran temor sobrenatural intenta huir a la ciudad de Troya para que las murallas de Troya lo protegieran. No obstante, la diosa Atenea, interviene en favor de Aquiles y consigue asesinar a Héctor.

Aquiles abandona el cadáver de Héctor como si fuera un despojo, para que las aves y los perros se alimentarán de él. Priamo, rey de Troya con ayuda del dios Hermes logra llegar donde Aquiles y logra persuadirlo para que le entregue el cuerpo de su hijo. Aquiles escucha los argumentos de Priamo y es convencido de concederle el cuerpo de su hijo para que le brinde los honores dignos para un guerrero.

Las Amazonas

Muchos son los narradores de mitos que cuentan las adversidades que enfrentó Aquiles, luego de la muerte de Héctor. El rey Priamo pide a sus aliados unir fuerzas para vengar la muerte de su hijo Héctor. Este llamado es escuchado por Pentesilea, reina de las amazonas, quien decide unirse para ayudar a Priamo en su causa.

Entran en batalla y el guerrero hijo de la nereida Tetis logra asesinar a quien creía era un hombre guerrero a quien enfrentaba. Al lograr su objetivo mata a Petensilea. Cuando le despoja de sus armas y vestidura queda prendado de la belleza de la joven guerrera.

Otro de los combates que tiene que enfrentar es batallar contra el etíope Memnón quien peleaba al lado de los troyanos; hijo de la diosa Eos, la aurora. Aquiles logra vencerlo. Esta muerte se convierte en el rocío de las mañana, pues la diosa de la aurora lloraba por la muerte de su hijo.

 Muerte del joven Aquiles

Luego de las batallas que el joven Aquiles enfrentó con gran destreza, fue herido por un flechazo en el talón. Paris guiado por el dios Apolo acertó en el punto débil de Aquiles. El dios Apolo se aseguró de que el tiro de la flecha acertara en el único lugar vulnerable que tenía Aquiles. En consecuencia, esta fue la guerra que mató a Aquiles.

Tetis junto a las otras hijas de Nereo lloraban la muerte de su hijo por diecisiete días. Era tan grande la tristeza de Tetis que las musas la acompañaron en los actos fúnebres de su hijo donde entonaron un himno de dolor y lamento.

Después que cremaron el cuerpo de Aquiles, depositaron las cenizas en una urna dorada hecha por el propio Hefesto y la colocaron en misma tumba donde colocaron las cenizas de Patroclo cerca del mar.

Luego del deceso de Aquiles los guerreros se peleaban por la armadura y armas de Aquiles. Áyax deseaba tenerlas en su poder porque se consideraba digno de portarlas, pero al final fue Odiseo quien terminó adueñándose de las mismas. Áyax no soportó no tener estas herramientas y se suicida.

Odiseo toma las armas y la armadura de Aquiles y las presenta ante Neoptolemo, hijo de Aquiles para lograr establecer una relación más cercana entre todos los griegos y comenzar así el desenlace de la Guerra de Troya.

Aquiles en la Odisea

Odiseo se encuentra con la sombra de Aquiles en el mundo de las almas. El joven le dice a Odiseo que ha cambiado de parecer, que hay que cambiar la frase de vivir de prisa y morir joven. Según otras versiones mitológicas, Aquiles logra irse a la isla de Leuce junto a Patroclo, lugar destinado para los grandes guerreros. Esta última versión trata de justificar la vida con luz en el mundo de los vivos, contrariando su visión de un final en la sombre del mundo de los muertos.

Consecuencias de la Guerra de Troya

La Guerra de Troya dejó graves consecuencias. No hubo un único fin. Esta guerra produjo la caída definitiva de Troya cuando introdujeron un caballo inmenso de madera portando espías griegos quienes quemaron toda la ciudad y asesinaron a todos los troyanos que encontraban a su paso.

Se impusieron nuevas formas políticas y estratégicas dominadas por los griegos, especialmente por los micenos.

Los personajes destacados en la Guerra de Troya

A través de la mitología de Aquiles son muchos los personajes que destacan. A continuación haremos referencias a los personajes humanos y divinos que intervinieron en la Guerra de Troya.

Aquiles

Personaje principal de la historia. Es el hijo de Peleo y de la diosa Tetis. Su madre por medio de rituales deseaba hacerlo inmortal. Su padre consideraba que tales rituales ponían en riesgo la vida de su hijo, por ello se lo arrebata.

De acuerdo a la profecía del oráculo, Aquiles moriría en la Guerra de Troya. Su madre para evitar el cumplimiento de esta predilección lo esconde, mientras los griegos lo buscaban por todo el mar Egeo. Por fin hallan al joven Aquiles quien pasa a formar parte del ejército griego con sus mirmidones.

Aquiles siempre ocupa el frente de batalla aniquilando a grandes cantidades de soldados guerreros troyanos y de sus aliados. Una de las recompensas que obtuvo el joven Aquiles fue una sacerdotisa de Apolo llamada Briseida.

Luego del agravio realizado por Aquiles al hijo menor de Priamo en el santuario de Apolo, el dios reclamó a su sacerdotisa. Aquiles accede a entregarla, pero su ira lo aleja de las tropas y de la guerra. Este hecho fue aprovechado por el ejército troyano y lograron avanza en defensa de la Ciudad de Troya.

Ante las continuas derrotas le suplicaba a Aquiles volver al campo de batallas quien en reiteradas ocasiones se niega. Hasta que su amado amigo Patroclo participa en la batalla y Héctor lo asesina. Luego de un largo duelo, Aquiles decide regresar y vengar la muerte del joven mimirdiano. Logra encontrar al asesino de su amigo Patroclo y lo vence. Luego de matarlo exhibe su cuerpo humillando al ejército troyano.

El rey Priamo intercede por el cuerpo de su hijo y Aquiles le devuelve el cadáver para que lo honren como a un  guerrero. Se reaviva la Guerra de Troya y es cuando Aquiles enfrenta a Paris, quien con ayuda de Apolo le propinó un certero flechazo en el talón.

Odiseo

También llamado Ulises, era el monarca de Itaca. Emprende un viaje con su ejército para invadir Troya, pero encuentra que la ciudad se encuentra amurallada. Eran tal altas las murallas que se hacía imposible penetrar la ciudad.

No obstante, Odiseo planea cruzar las murallas con un gigantesco caballo de madera que le permitiera esconder a los espías griegos. Le colocaron ruedas para que pudiera cruzar las murallas. Se les presentó a los troyanos como una alianza de paz.

Los pobladores de la ciudad de Troya ante la majestuosidad del caballo, abren el portón de las grandes murallas y lo adentraron hacia la ciudad, sin idea del peligro que corrían. Al anochecer, los espías aprovechando el descuido que propina el descanso, abren las puertas del caballo y se distribuyeron por toda la ciudad. Logran abrir el portón y es cuando los griegos invaden a Troya, saqueándola e incendiándose completamente.

Agamenón

Este personaje era hijo del rey Atreo y de Aérope. Hermano de Menelao, esposo de Helena. Cuando Paris rapta a helena, todos los líderes aqueos se reúnen para diseñar las estrategias de la Guerra de Troya. Todos los jefes y líderes de los ejércitos griegos escogen a Agamenón como el comandante de las tropas aqueas. Tal reunión se efectuó en el palacio de Diomedes en Argos. Ensayaron sus estrategias por siete largos años. Agamenón se reúne para con sus servidores para consultar las estrategias y comprenden que la guerra se desataría cuando Aquiles y Odiseo tuvieran una desavenencia. Esperaban una señal de los dioses.

La mitología narra dos episodios que se toman como señal para iniciar la guerra. El primer evento es la salida de un dragón quien engulle un nido que tenía ocho polluelos y a su madre. Según Calcante, la señal era que debían partir a Troya. La guerra duraría nueve años de lucha y al décimo año caerían los troyanos.

El segundo relato, se refiere al sacrificio que Agamenón le ofrece a la diosa Artemisa con un ciervo. Este acto provoca la ira de la diosa quien envía una plaga al ejército griego. Además, detiene la brisa para que los buques no pudieran navegar.

Para calmar su ira pide que sacrifiquen a Ifigenia hija de Agamenón. Para cumplir los deseos de la diosa Odiseo y Diomedes bajo engaño traen a Ifigenia al campamento. Le prometieron que se casaría con el joven Aquiles.

Cuando emprendió el viaje de Ifigenia para su sacrificio interviene la propia diosa Artemisa y la salva del sacrificio. Ya tranquila diosa deja partir a las tropas griegas hacia las costas de la ciudad de Trota. Este viaje era realizado por más de cien flotas, todas bajo su mando. Durante el décimo año se enfrentan Agamenón y Aquiles a causa de Briseida. El líder de los mirmidones abandona el campo de batalla y los griegos empiezan a sufrir grandes bajas.

Zeus a través de un sueño, persuade a Agamenón para que se retire a su patria. Su intención era evitar la Guerra de Troya. Todos aceptan regresar menos Odiseo quien está decidido a emprender la guerra. Todos los griegos se quedan para pelear. Ájax es el elegido para pelear contra Héctor en un juego de azar. Agamenón pelea contra los troyanos, pero en reiteradas ocasiones es vencido. Persuade a los griegos s regresar, pero ninguno le obedece.

Como consecuencia del fracaso en la mediación entre Aquiles y Agamenón, éste convoca a los líderes para reagruparse y reordenar las estrategias. Odiseo y Diomedes marcharon como espías para retomar el enfrentamiento contra los troyanos.

A pesar de que Agamenón logro enfrentar y ganar ante grandes guerreros troyano es herido en el campo de batalla a manos de Coón, obligándolo a reiterarse. Agamenón insiste en retirarse de la guerra, pero Odiseo y Diomedes decididos a culminar la Guerra se quedan enfrentando a sus enemigos. En esta oportunidad sería cerca de los buques.

Agamenón recibe una visita de un anciano quien le infiltra coraje. Este anciano era Poseidón quien escondió su aspecto en este personaje. Patroclo muere en batalla y Aquiles decide regresar para vengar la muerte de su amado amigo guerrero.

Helena

Descendiente de Leda y del dios Zeus resultó ser una mujer de extremada belleza. Cuenta la mitología griega que su madre aún casada con Tindaro, rey de Esparta, fue encantada bajo engaño por el dios del rayo. Tras la figura de un cisne la sedujo y se llegaron. De esa unión nace Helena.

Tal era la belleza de Helena que todos la codiciaban, entre ellos Odiseo, Menelao, entre otros. El rey Tindaro tenía temor de elegir un esposo para Helena, pues no quería que los que no fueran escogido tomaran venganza. Odiseo reunió a los pretendientes y llegaron al acuerdo que independientemente de elegido todos respetarían quien fuese.

Helena escogió a Menelao. Tanto Menelao como Agamenón fueron acogidos en el seno del reinado de Tindaro desde que fueron desterrados de Micenas. Como una tradición Menelao hereda el trono de Esparta y acompañado de su esposa amada Helena reinaban. Por su parte, Agamenón contrae nupcias con la hermana de Helena Clitemnestra. Desde este reinado consiguen recobrar el trono de su padre en Micenas.

Estando en Esparta reciben al diplomático de Troya Paris, quien se enamora perdidamente de Helena. Con la intervención de Afrodita, la sedujo y logró secuestrarla. Se la lleva a Troya. Todos los jefes y líderes de los ejércitos griegos fueron convocados a vengar el agravio del príncipe troyano.

Deidades que intervienen en la Guerra de Troya

No sólo se aprecia la intervención de grandes héroes y damiselas en la épica Guerra de Troya. También se aprecia la intervención divina de algunas deidades del Monte Olimpo. Como hemos mencionado la manzana dorada de la discordia propinó a los dioses tomar posiciones ante la inevitable guerra. Se forman dos bandos los dioses que estaban con los troyanos y los que apoyaban con los griegos. A continuación dilucidemos ambos bando.

 Dioses del bando griego

Este bando se posiciona del lado griego, luego de que Paris eligiera a Afrodita como la mujer más bella.

Hera

Esposa del gran Zeus. Hermana y esposa de Zeus, tenía bajo su responsabilidad los nacimientos y el matrimonio. Era considerada la reina de los dioses del Monte Olimpo. Se le atribuía la protección de los héroes y la fertilidad. Su figura destaca en las narraciones de la Guerra de Troya, Aquiles y Casandra como una diosa vengativa y llena de rencor por la traición de Zeus con sus amantes. Su nombre significa diosa de la fertilidad.

En el caso específico de la Guerra de Troya, esta diosa toma venganza contra los troyanos, pues no le perdona a Paris la humillación que sintió cuando escogió a Afrodita como la diosa más hermosa. Recordemos que estos dioses vivían emociones y sentimientos como los humanos. En este caso la envidia sobre la belleza de Hera fue el detonante que llevó a Hera a declararse enemiga de los troyanos.

 Athena

Era la diosa de la guerra. Es los contrario del dios Ares. Formaba parte de la tríada de las diosas vírgenes. Hestia, Artemisa y Athena eran estas tres vírgenes. Le dieron la responsabilidad de ser la guardiana de Atenas, donde se ubicaba el Partenón como templo.

Esta diosa virgen fue famosa en la obre literaria de la Guerra de Troya, pues era ella quien protagonizó la intervención de los dioses al tomar venganza por no haber sido escogida como la diosa más bella del Monte Olimpo. Como era la diosa de la razón, la guerra y la sabiduría, sabía en definitiva como ganar la guerra.

A pesar de que estuvo siempre del bando griego, cabe destacar que al ser violentado su templo por la violencia desatada contra Casandra hija de Priamo, su ira no se hizo esperar.

Hephaestus

Hijo de Zeus y Hera. El dios Hephaestus era el encargado de hacer las infraestructuras. Se le conocía como  el dios obrero y de la forja. Fue la única divinidad que hizo sus viviendas, armas y mobiliario. También se le consideraba como el único dios feo de todas las deidades inmortales. Esposo de la diosa Afrodita, que a pesar de que ella pertenecía al consejo, normalmente él no asistía.

Poseidón

Deidad de todas las aguas y del mar. Se le entregó la lanza de tres puntas, conocido como el tridente, que se aprecia en muchas obras de arte. Su dominio se le atribuyó luego del desplome de los Titanes. Esta divinidad asume su posición a favor de los griegos, tras la traición del rey Laomendonte a Poseidón. Este rey había solicitado la intervención divina de Apolo para levantar las murallas en Troya. Luego de erigir estos muros el rey no cumple su promesa de entregar su recompensa. Apolo decide enviarle un monstro marino para atacar las costas troyanas.

 

Hermes

Hermes en su astucia trata no intervenir directamente en la Guerra. Sin embargo, las veces que lo hizo fueron para ayudar a los griegos. Recordemos que Hermes era la divinidad encargada de llevar mensajes, por eso se le consideraba el dios mensajero. Era concebido como un ser tramposo, pues se caracterizaba por ser astuto e inteligente. Era el mensajero de los dioses. Fue nacido en el curso del día. Era descendiente de Zeus y Hera.

Las nereidas y Tetis

Se suman a esta lista las nereidas o ninfas y Tetis la madre de Aquiles. Las nereidas deciden luchar al lado de Aquiles quien es hijo de Tetis. Es importante que tengamos presentes que las nereidas eran las ninfas que moraban en el mar. Se les llama nereidas porque eran diosas descendientes de Nereo y Doris. El dios Nero era, además de Poseidón, dios del mar. De las nereidas más destacadas, están: Tetis (madre de Aquiles), Galatea (codiciada por el cíclope) y Anfitrite (esposa de Poseidón).

Dioses del bando troyano

En este bando se ubicaron aquellos que estuvieron a favor de que Afrodita fuera elegida como la mujer más hermosa del Olimpo.

Afrodita

Al ser elegida por Paris como la mujer más hermosa, le otorga a Paris el amor de Helena. Cuenta la mitología que estaba casada con el dios más feo del Olimpo. Por esta razón, su amante era Ares.

Es importante destacar que, Afrodita era la diosa de la belleza, del placer, la fertilidad y el amor. Se dice que en la guerra de Troya luchaba junto a Paris. Además, cuentan los mitos que Afrodita y Eros persuadieron a Zeus para que se enamorara de un humano con nombre de Europa.

Ares

Según la mitología griega, Ares era amante de Afrodita. Esto lo lleva a estar del bando de los troyanos. Además, sentía frustración contra su hermana Atenea quien en ocasiones lo vencía en algunos conflictos. Era hijo descendiente de Zeus y Hera. Según los relatos de Homero, sus padres lo odiaban. Eros, mejor conocido como Cupido, fue el hijo de Ares y Afrodita. Su deidad se relaciona con los aspectos desagradables en las batallas. Se le consideraba un dios con sed de sangre. Era el dios de la guerra. Aunque era el dios de la guerra, muchas veces fue derrotado por su hermana Athena.

 

Apolo

Este dios intervino para decidir definitivamente sobre la vida de Aquiles. Es quien dirige el tiro de la fecha que propinó a Paris acertando en el talón de Aquiles. Único lugar vulnerable del líder de los mimirdeanos. Apolo era descendiente de Zeus y Leto. Hermano mellizo de Artemisa. Compartían sus habilidades para el tiro con el arco y la flecha. Sus compañeras eran nueve musas que inspiraban a la música y el arte. Era el dios del Sol y del ámbito artístico.

 Artemisa

Artemis estaba al lado de su hermano Apolo, por ello se posiciona en favor de los troyanos. Divinidad que desciende de Zeus y Leto, quien era a su vez hermana melliza de Apolo. Diosa de la vida del campo, silvestre y los cazadores. Pertenecía a la triada de vírgenes. Las plegarias de los humanos relacionados con el matrimonio y la juventud eran dirigidas a Artemisa. Era reconocida en la mitología griega como la diosa de la caza.

Zeus en la Guerra de Troya

En consideración a la mitología griega, Zeus en algún momento peleaba el amor de Tetis contra Poseidón. Ambos acordaron no poseerla pues había una trágica advertencia por el oráculo. Tetis tendría un hijo con un dios que depondría del trono a Zeus. Algunos escritores afirman que Zeus sentía atracción hacia Tetis, aun cuando no consumó el deseo de su lujuria.

Zeus a todas luces estaba a favor de los troyanos, pues sentía especial afecto por de Ilión y los troyanos. Sin embargo, al ver a Tetis aferrada a sus pies suplicando auxilio por su hijo le prometió a la nereida no ayudar a los troyanos. Entonces autoriza a su hija Atenea a intervenir, lo que cambia el curso de la guerra.

Tal son las contradictorias intervenciones de Zeus de un bando y de otro que los mismos valientes guerreros se dan cuenta que de nada les sirve tener a Zeus de su lado.

Finalmente, el dios Zeus decide asumir una postura imparcial frente al conflicto. Inclusive, les exige a los demás dioses mantenerse al margen del conflicto y que no favorezcan ni a los griegos, ni a los troyanos. No obstante, sabemos que cada uno de los dioses intervino durante toda la guerra.

Conclusiones

No existen evidencias arqueológicas sobre la veracidad de la Guerra de Troya. Las causas que originaron la guerra le quitan autenticidad al hecho en sí.

Se han llevado una serie de excavaciones en las regiones del Mar Egeo y al noroeste de la península de Anatolia, cerca del estrecho de los Darnelos. Actualmente en Turquía, con el fin de encontrar evidencias sobre la Guerra.

Como resultados de estas excavaciones se han logrado encontrar muestras del tesoro de Priamo.  No obstantes, los eruditos de las arqueología no se atreven a confirmar que las ciudades encontradas corresponden a las poblaciones que participaron en la Guerra de Troya.

Sin embargo, la épica guerra sin duda alguna, es una de las más emocionantes de la mitología griega. La cual ha dado origen a grandes películas de Hollywood.

En el siguiente enlace podrás encontrar todo lo relacionado con los dioses de la mitología griega, que te permitirá entender la complejidad de la cosmovisión griega.

Los mitos de los dioses más importantes y conocidos

igualmente te dejamos este video, donde Tetis nos narra algunos acontecimientos que complementarán el artículo.