La anemia aplásica consiste en la producción y desarrollo defectuoso o incompleto de las células sanguíneas por parte de la médula ósea. Esta inusual enfermedad puede poner en riesgo la vida de un paciente, si no es tratado adecuadamente. conozca mucho mas sobre ella, leyendo el articulo.

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¿Que es la anemia aplásica?

La anemia aplásica es una afección que se caracteriza por la incapacidad de la médula ósea de producir la cantidad necesaria de células sanguíneas nuevas.

Este tipo de enfermedad de la sangre es muy infrecuente, pero suele ser grave y se manifiesta a cualquier edad.

La anemia aplásica generalmente se desarrolla o progresa con lentitud, en lapsos de semanas o incluso meses, pero también puede aparecer de forma repentina.

Puede ser una afección momentánea y muy breve, o por el contrario volverse crónica.

La anemia aplásica es muy rara y puede llegar a ser muy severa, incluso mortal, razón por la que debe ser tratada cuanto antes, ya sea con medicamentos, transfusiones o trasplante de médula ósea o células madres, si el caso lo amerita.

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Causas

La anemia aplásica se presenta cuando la médula ósea sufre alguna lesión o daño, reduciendo o limitando en su totalidad la elaboración de células sanguíneas nuevas.

La médula ósea es el material rojo y de consistencia esponjosa que está dentro de los huesos, encargada de elaborar células madre de las que se originan otras células sanguíneas, tales como: plaquetas, glóbulos rojos y blancos.

Cuando se manifiesta la anemia aplásica, es porque la médula ósea se torna:

  • Aplásica: que está vacía o carente de células.
  • Hipoplásica: que presenta muy pocas células sanguíneas.

La médula puede lesionarse temporal o permanentemente debido a:

-Radioterapia y quimioterapia: son tratamientos agresivos que eliminan células cancerosas, pero que pueden deteriorar las células sanas, entre las que se cuentan las células madre de la médula ósea.

-Exponerse a sustancias químicas que resultan tóxicas para el organismo, como los ingredientes de algunos plaguicidas, insecticidas y combustibles.

-Algunos medicamentos empleados para el tratamiento de la artritis reumatoide, antibióticos, entre otros.

-Afecciones donde el sistema inmunológico del organismo ataca las células sanas, pudiendo estar entre ellas las células madres de la médula, conocidos como trastornos autoinmunitarios.

-Infecciones producidas por un virus que afecten la médula ósea, tales como los virus de la hepatitis, Epstein-Barr, citomegalovirus,  parvovirus B19,  VIH, entre otros.

-Durante el embarazo pueden desarrollarse problemas autoinmunitarios, donde el sistema inmunitario deteriora la médula ósea.

-Algunos factores que los médicos no pueden reconocer o identificar. Cuando la causa de la anemia es desconocida se conoce como anemia aplásica idiopática.

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Diagnostico

El médico tratante debe verificar en consulta, los antecedentes médicos y familiares del paciente. Ademas de realizar un cuidadoso examen físico e indicar pruebas con el fin de diagnosticar apropiadamente esta dolencia.

Entre los exámenes y análisis que puede recomendar están:

-Análisis de sangre: en personas sana los niveles de las celulas sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) deben estar en determinados limites o rangos.

Cuando los niveles de estos son muy bajos en un paciente, el medico tratante puede diagnosticar una anemia aplásica.

-Biopsia de médula ósea: este tipo de examen permite confirmar el diagnóstico del medico, Es un procedimiento que se realiza extrayendo una muestra de médula de algún hueso grande del cuerpo, con una aguja.

Generalmente se puede tomar del hueso de la cadera y se envía la muestra al laboratorio donde se examina para determinar cual afección relacionada con la sangre puede existir.

Cuando el paciente presenta anemia aplásica, la muestra de médula ósea contiene un numero de células sanguíneas por debajo de la cantidad normal requerida.

En caso de presentar anemia aplásica, el medico tratante puede solicitar otro tipo de análisis, con la finalidad de encontrar la afección que origina esta condición.

Síntomas

La falta de células sanguíneas nuevas en el organismo afecta de diferentes formas, incrementando la posibilidad de adquirir infecciones, producirse sangramiento descontrolado y fatiga.

Los síntomas pueden ser muy variados y numerosos, ya que son muchas las funciones que tienen a su cargo los glóbulos blancos, rojos y las plaquetas, y que por lo tanto serán llevadas a cabo de forma defectuosa.

Algunos de los síntomas de la anemia aplásica más comunes son:

  • Debilidad y fatiga
  • Problemas para respirar cuando lleva a cabo un esfuerzo.
  • Irregularidad en la frecuencia cardíaca.
  • Palidez en la piel.
  • Presenta infecciones con frecuencia que se tornan prolongadas.
  • Hematomas y moretones sin motivos o causas, o que suelen presentarse con facilidad.
  • Sangramiento en las encías, el recto, la vagina y otras zonas del organismo.
  • Hemorragia nasal.
  • Los sangrados suelen prolongarse mucho cuando ocurren heridas o cortes.
  • Erupción en la piel y manchas rojas, que pueden ser indicativo de hemorragias en la misma.
  • Caída del cabello y debilidad del cuero cabelludo.
  • Mareos
  • Cefalea (dolor de cabeza)
  • Ulceras en algunas mucosas del cuerpo.

Factores de riesgo

Existen algunas circunstancias o situaciones que incrementan las posibilidades de desarrollar esta enfermedad, entre las que se incluyen:

  • Tratamientos para el cáncer que se basan en radiación o quimioterapia.
  • Exponerse con frecuencia o por tiempo prolongado a ciertas sustancias químicas tóxicas.
  • El tratamiento con ciertos fármacos recetados para eliminar infecciones bacterianas, controlar la artritis reumatoide, entre otras afecciones, por ejemplo el cloranfenicol, la carbamazepina, el felbamato, la quinina, la fenilbutazona, etc.
  • Ciertos trastornos auto-inmunitarios.
  • Infecciones graves
  • Embarazo con muy poca frecuencia.

Tratamiento

El tratamiento para la anemia aplásica varía de acuerdo a la gravedad del caso, pudiendo variar desde una simple observación en casos simples o leves, hasta transfusiones de sangre y trasplantes en situaciones graves.

Cuando la anemia aplásica es grave, es potencialmente mortal y es necesario hospitalizar al paciente para colocar el tratamiento apropiado, entre estos se incluyen:

Transfusiones de sangre

Este tipo de tratamiento no representa una cura para la dolencia, solo está destinado a controlar las hemorragias y sangrados, aliviando también los síntomas de la anemia.

Las transfusiones de sangre proporcionan al cuerpo las células sanguíneas que no está produciendo de forma natural, lo que representa un alivio en los diferentes síntomas que la afección desata.

La transfusión comprende glóbulos rojos, que alivian la fatiga y otros signos de anemia, y las plaquetas, que controlan o previenen los sangrados descontrolado y excesivos .

No existe un límite para la cantidad de transfusiones, sin embargo, cuando se realizan muchas o con mucha frecuencia, puede ocurrir acumulaciones de hierro que deterioren algunos órganos o se pueden formar anticuerpos contra estas células sanguíneas que ingresan al cuerpo en la transfusión.

Sin embargo para este último caso el uso de medicamentos inmunodepresores, disminuye las probabilidades de que ocurra ese tipo de complicación con las transfusiones múltiples.

Trasplante de células madre

Este tratamiento suele tener mucho éxito en los casos de anemia aplásica grave. Consiste en trasplantar células madre de un donante al paciente enfermo, con la intención de reconstruir su médula ósea.

Es también conocido como trasplante de médula ósea y se recomienda para pacientes jóvenes con un donante compatible, puede ser un familiar cercano, como un hermano.

Este tipo de procedimiento consiste en eliminar o agotar la medula osea defectuosa con radioterapia o quimioterapia y filtrar las células madres del donante compatible en la sangre, a través de una inyección en la vena.

Una vez en el torrente sanguíneo estas células madres nuevas se dirigen a los espacios o cavidades de la médula ósea para comenzar a producir células sanguíneas.

El tiempo de hospitalización suele ser prolongado en este tipo de tratamiento, ya que posterior al trasplante se administran medicamentos que previenen el rechazo del organismo a las células madres nuevas.

Nunca se descarta la posibilidad de que el organismo no acepte el trasplante, ocasionando complicaciones riesgosas para la vida del paciente.

Sin embargo, hay que aclarar que no todos los pacientes son aptos para un trasplante, esto depende del caso y aunado a esto es necesario un donante adecuado y compatible.

Inmunodepresores

En casos donde los pacientes no son aptos o no pueden someterse a un trasplante de células madre o médula ósea, o que la causa de la anemia aplásica sea un trastorno autoinmunitario, existe la opción de un tratamiento a base de fármacos que supriman o modifiquen el sistema inmunitario.

Este tipo de medicamentos conocidos como inmunodepresores incluye a la ciclosporina y la globulina antitimocítica.

Estas suelen ser administradas en conjunto y están caracterizadas por inhibir la labor de las células inmunitarias que en ese caso son las que causan daños graves a la médula ósea.

Al anular su actividad, la médula ósea se recupera y puede producir nuevas células sanguíneas.

Generalmente se indica también la ingesta de corticoesteroides, como la metilprednisolona simultáneamente con los medicamentos nombrados anteriormente.

Los fármacos inmunodepresores son efectivos para tratar la anemia aplásica, pero suelen presentar una gran desventaja, causan debilidad en el sistema inmunitario, es decir este no puede cumplir como corresponde la función que tiene.

También existe la posibilidad que al concluir el tratamiento con este tipo de fármacos o al dejar de tomarlos, la afección regrese.

Estimulantes de la médula ósea

Existen algunos medicamentos que se conocen como estimulantes y se toman en combinación con fármacos inmunodepresores, que promueven la producción de células sanguíneas nuevas en la medula ósea.

Algunos de ellos son:

  • Sargramostim (Leukine)
  • Filgrastim (Neupogen)
  • Pegfilgrastim (Neulasta)
  • Epoetina alfa (Epogen, Procrit)

Antibióticos y antivirales

Esta enfermedad de la médula ósea causa debilidad en el sistema inmunitario, pues la deficiencia de células sanguíneas, entre ellas los glóbulos blancos, que son los encargados de combatir los gérmenes, virus, bacteria y cuerpos extraños, deja totalmente vulnerable a nuestro organismo.

En el caso de que el paciente con anemia aplásica presente síntomas de infección, debe acudir al médico, quien puede optar por indicarle medicamentos antibióticos o antivirales para ayudarte al organismo a prevenir infecciones que pueden poner en peligro su vida.

Otros tratamientos

Cuando las causas de la anemia aplásica son los tratamientos de radioterapia y quimioterapia para el cáncer, la condición mejora una vez finiquitado el tratamiento. Ocurriendo de igual forma con la anemia aplásica que aparece por la ingesta de ciertos medicamentos.

Este tipo de afección en mujeres en etapa de gestación puede requerir de transfusiones de sangre, para otorgar al organismo las células sanguíneas que requiere.

Generalmente la anemia en mujeres embarazadas mejora cuando esta etapa finaliza, solo en caso de que esto no suceda se aplican otros tipos de tratamiento.

Prevención de la enfermedad

Generalmente muchos casos de anemia aplásica no se pueden prevenir, pues son causas desconocidas, tratamientos médicos que no pueden aplazarse o dolencias que pueden controlarse, pero no curarse.

Por otro lado, la anemia causada por exposición a ciertas sustancias químicas, tales como:  insecticidas, herbicidas, disolventes orgánicos, removedores de pintura, combustibles, etc, puede en algunos casos corregirse si se evita el contacto con estos productos.

Relación con otros trastornos

Esta afección suele relacionarse con otras enfermedades muy inusuales, entre las que se cuentan:

-Hemoglobinuria paroxística nocturna, suele presentarse en algunos pacientes s con anemia aplásica. Es una enfermedad que se caracteriza por hacer que los glóbulos rojos se degraden o descompongan con demasiada rapidez.

La anemia aplásica puede transformarse en hemoglobinuria paroxística nocturna o esta última causar la anemia aplásica.

-Anemia de Fanconi: esta enfermedad hereditaria causa anemia aplásica, ya que los niños suelen presentar muchos defectos de nacimientos, son mucho más pequeños que el promedio y presentan extremidades que no se desarrollaron en su totalidad.

-Síndrome mielodisplásico, esta afección y la anemia aplásica suelen confundirse, pues este síndrome se caracteriza por la producción de células sanguíneas nuevas pero deformes o sin desarrollarse completamente.

Mejore su estilo de vida

  • Además de los tratamientos y las consultas con su médico tratante, es importante que el paciente con anemia aplásica tome responsabilidad de su salud y considere ciertas recomendaciones para cuidarse y tener mejor calidad de vida:
  • Debe descansar lo suficiente y cuando lo necesite, ya que esta afección suele causar debilidad, fatiga y problemas para respirar, aun sin hacer muchos esfuerzos. Evite agotarse, tome la vida con calma y si debe descansar, no lo dude.
  • Evite actividades extremas y deportes de contacto, recuerde que la anemia puede causar sangrado difícil de controlar y abundante. Realice actividades donde los riesgos de caídas, traumatismos y cortes sean menores.
  • Sea cuidadoso en su higiene y protéjase de los gérmenes, trate de evitar personas enfermas, lave sus manos y rostro con frecuencia.
  • No dude en consultar a su médico si presenta algún síntoma de infección, tratarse a tiempo puede evitar muchas complicaciones.
  • Mantenga una alimentación balanceada, siempre acorde con las recomendaciones de su medico.

Estrategias para afronta su afección

Estas recomendaciones y consejos pueden ser útiles para el paciente y sus allegados, ya que les permitirán sobrellevar la enfermedad de la mejor manera posible:

  • Manténgase informado sobre su enfermedad, conocerla le permite tomar mejores decisiones en cuanto a tratamiento, estilo de vida, etc.
  • Consulta con tu medico todas las dudas e interrogantes que tengas referente a la afección y su tratamiento
  • Si tiene alguna preocupación referente a su anemia, no dude en expresarla.
  • Si considera que necesita apoyo extra, búsquelo. Comunicarse con familiares y amigos cercanos, unirse a grupos de apoyo, son opciones que pueden ayudarle a sobrellevar de la mejor manera su dolencia.

Asistir a la consulta

Es importante que al presentar signos o síntomas que piense puedan ser de anemia aplásica, acuda a una consulta con el médico general, dependiendo de su apreciación, puede ser referido a un especialista en trastornos sanguíneos o hematólogo, para ser tratado por alguien con experiencia en el área.

Recuerde llevar a su consulta una lista de sus síntomas, de las medicinas y productos que toma o tomó recientemente y de todas las preguntas y dudas que desee consultar al médico.

Recuerde que el puede requerir algunos análisis o pruebas, cumpla con cada indicación, para llevar un control adecuado de su afección. No deje de asistir a sus consultas.

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