Las adivinanzas son un método divertido de enseñar a nuestros pequeños algunas cosas como los colores, las frutas, los animales, algunos objetos, entre otros. Por tal razón hoy vamos a ver las Adivinanzas de los Alimentos, para que los más pequeños de la casa aprendan de una manera entretenida. (Ver también: Adivinanzas de Figuras Geométricas)

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Adivinanzas que involucren frutas

Los niños son más agraciado con las frutas que con cualquier otro alimento, más allá de las chucherías, claro, cualquier dulce para un niño es lo mejor que ha probado en su vida, y si es chocolate mejor. Sin embargo, las frutas también deben estar presente en su dieta. Las frutas aportan calorías, carbohidratos y muchos nutrientes más que su organismo necesita para su correcto desarrollo, no darle frutas al pequeño en su pleno crecimiento es privarlo de muchas cosas y de ayudar a que su cuerpo no logre un desarrollo óptimo.

Aunque los niños sean más apegado a las frutas, son las dulces las que más les gustan, las que son amargas no tanto y rara vez recuerdan sus nombres. En ese caso vamos a usar las adivinanzas para incentivarlos a comerlas sin nigún problema. A continuación veremos algunas adivinanzas referente a las frutas:

Era un sol en miniatura, en la hierba la encontré. Cuando sin piel la dejé, me fascinó su frescura. La respuesta a ésta adivinanza es la Naranja, un cítrico muy importante en nuestra niñez debido a los nutrientes que nos aporta

-Naranja-

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“Oro parece, plata no es; el que no lo adivine tonto es”. La respuesta a ésta adivinanza es el Plátano, un alimento muy comido en nuestra mesa, normalmente lo vemos en forma de tajadas fritas, tajadas que no sólo a los niños les gusta, sino que a los grandes también les encanta.

-Plátano-

Blanco fue mi nacimiento, verde mi niñez, roja mi madurez y negra mi vejez. La respuesta a ésta adivinanza es la mora. Es una adivinanza bastante interesante, describe todos los ciclos de vida de ésta fruta, fruta que todos disfrutamos comer en su momento y que las hay tanto dulces como amargas.

-La mora-

Soy la redondez del mundo, de esperanza estoy vestida y no hay noche para mí, porque conmigo está el día. Es una fruta cuyo contenido es mayormente agua, es una fruta dulce y si está fría mejor, la Sandía, aunque también se conoce como patilla.

-Sandía o Patilla-

Son de color chocolate, se ablandan con el calor y si se meten al horno explotan con gran furor. La respuesta de ésta adivinanza son las Castañas, un fruto seco comido por muchas personas, y si al niño no le gustan, muestrale ésta adivinanza.

-Las Castañas-

Cuando crezcamos seremos verdes y amarillas, también nuestras hermanas las hay de coloradas, somos famosas al horno, y vanaglorian nuestra tarta, también puedes comernos sin que estemos cocinadas. Las manzanas son una fruta muy rica y hasta canciones infantiles en su nombre.

-Las Manzanas-

Es un fruto delicioso, aunque no es el más carnoso. Su piel es roja y brillante. Éste es un fruto cuyo árbol prácticamente era vaciado cuando los niños iban a tumbarlas, debido a que la carencia de carne para poder saciarse había que comerse media mata.

-La Cereza-

¿Qué son las adivinanzas?

Los niños son bastante imaginativos, desde que nacen su método de experimentar las cosas que lo rodean son científicos, es decir, observar, plantear una teoría y en base a ello, experimentar. Así es como los bebés comienzan a obtener información sobre las cosas que lo rodean.

Poco a poco la mente del niño se va desarrollando de tal manera que, incluso, puede hacerle frente a problemas un poco más avanzados, por ejemplo, cuando está en la escuela se le ponen ejercicios matemáticos para que los resuelva, y si aprendió bien, lo hará. Ejercicios de comprensión lectora, identificar al verbo, al predicado, entre otros son problemas que se le plantean para que ellos vayan desarrollando su concentración y capacidad de almacenar la información, a veces, es bueno enseñarles a los más pequeños de la casa de manera divertida.

Las adivinanzas son juegos de palabras en donde las personas describe alguna cosa de forma indirecta esperando que el oyente pueda captar la idea y se de cuenta, adivine la respuesta. Dentro del enunciado de la misma adivinanza puede haber pistas que lleven a la solución de la misma.

Las adivinanzas se consideran como especies de acertijos en forma de rima que, son sencillas y muy divertidas. La mayoría de las adivinanzas están orientadas a un público infantil con fines educativos, o sea, por medio de ella se hace referencia a algunas tradición, a los animales, frutas, objetos, entre otras cosas.

No se sabe exactamente cuándo se pronunció por primera vez una adivinanza, sin embargo, en la biblia se mencionan muchos acertijos y en la antigua Grecia también, aunque estos eran más bien filosóficos, dirigidas a un público más adulto y con suficiente conocimiento.

La forma en la que una persona inventa una adivinanza puede ser divertida, la razón es que la mayoría de las adivinanzas son rimas que, a los niños les agrada por su tono y luego los deja pensando a ver si consiguen dar con la solución. Los creadores de libros infantiles han considerado que las adivinanzas ayudan en el aprendizaje de los niños debido a que les gustan, por tal razón muchas editoriales dedicadas a libros infantiles incluyen dentro de sus libros una sección de adivinanzas.

Sin embargo, en los libros se encuentran adivinanzas muy educativas, bastante instructivas y de calidad intelectual para el pequeño, que sirven para desarrollar la capacidad intelectual del niño o la niña. El asunto es que no tiene que ser exactamente un escritor el inventor de una adivinanza, los niños también pueden crear sus propias adivinanzas.

Las cuestión es que en todo caso, la niño debe saber de qué se compone una adivinanza, relacionarlo con algún objeto y ser creativo al momento de crear una propia. Una adivinanza bastante sencilla que siempre leíamos en los libros de la escuela era “Soy blanca por dentro y verde por fuera, si quieres saber mi nombre, espera”.

Si observamos y analizamos un poco, vemos las dos pistas en el enunciado “blanco y verde”, además de mencionar en donde están esos colores, y al final nos da la respuesta en forma de conchita de cambur a ver si la captamos o no “espera”, es decir, la respuesta es que es una pera.

Las adivinanzas son muy divertidas, variadas y educativas, ponen a trabajar el pensamiento de los niños de una forma bastante creativa, y lo mejor de todo es que el pequeño se la pasa en grande mientras lee adivinanzas y se hace ideas en la cabeza de lo que podría ser.

Adivinanzas de los alimentos de origen animal

Los niños cuando están en pleno desarrollo muestras bastante indiferencia con respecto a los alimentos, normalmente sí les gustan muchos las chucherías, pero los alimentos secos y salados no mucho, también pasa lo mismo con los vegetales. Una buena manera de estimularlos a que coman estos alimentos que son los que verdaderamente, aportan nutrientes a su organismo para que su desarrollo continúe satisfactoriamente, es haciendo uso de las adivinanzas.

Es cuestión de ponernos creativos y hacer un juego de palabras con el alimento que el pequeño no se quiere comer, además de jugar con él y pasar un momento agradable y divertido, es muy probable de que el pequeño por fin decida comérselo.Hay varias adivinanzas que pueden ayudarnos a hacer que nuestros hijos recuerden los alimentos de origen animal y a comerlos. Por ejemplo, una de esas adivinanzas sería la siguiente: Una cajita chiquita, blanca como la cal, todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar, ¿Qué es? Su respuesta sería el huevo.

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Es una forma bastante creativa de pasar el rato con nuestros hijos y ayudarlos a ellos y a nosotros a que coman sus alimentos, los recuerden. Recordemos que las adivinanzas son aliadas que ayudan a que nuestros pequeños desarrollen su lógica, su comprensión lectora, su concentración y por ende, su inteligencia.

Otra adivinanza que puede ayudar mucho a la hora de comer pescado, es una que dice que “Iba una vaca de lado, luego resultó pescado”, la respuesta a esta adivinanza es “Bacalao”, un pescado delicioso y que, tal vez si es la primera vez que el niño come pescado, se muestre renuente ante tal experiencia.

Todo es cuestión de buscar la forma de hacer que nuestros pequeños se motiven y se atrevan a probar nuevos alimentos, salir de los que ya conocen y experimentar gustos nuevos y diferentes. Podemos hacer uso de las adivinanzas para lograrlo. No tiene que ser estrictamente necesario que tengamos que sacar las adivinanzas de un libro o de internet, como normalmente acostumbra hacer las personas, también las podemos inventar nosotros mismos como padres, sólo es cuestión de identificar bien el alimento.

Si haremos una adivinanza sobre un pescado, una vaca, cabra, chivo, cerdo, o cualquier otro animal que nos provea alimento, lo que debemos hacer es crear un enunciado que al menos de una pista referente a la respuesta, y sobre todo, que tenga rima y sea muy divertido. Si no es divertido y sin rimas, hemos fracasado como inventores de adivinanzas.